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Rebranding de Recursos Propios: una aventura inolvidable

By | I´m Branding, I´m Comunication | No Comments

Este proyecto empieza en abril de 2017, en una mentoría del extraordinario Pep Torres, que dedicó una hora de su tiempo a escuchar nuestro proyecto y detectar con nosotras nuevas posibilidades de comunicación y captación de clientes. Anotamos todos sus consejos y le dimos nuestras tarjetas. Al día siguiente asistieron a la mentoría Francesc Roca y Anna Montoya, fundador y directora de comunicación de Recursos Propios, una consultoría de Mindful Management para empresas con una historia muy especial que os contaremos dentro de unos renglones 😉 Francesc y Anna le enseñaron a Pep el material su web y su presentación de empresa y Pep les dijo: «Lo que hacéis es realmente interesante, solo necesitáis saberlo comunicar. Tenéis que darle unas vueltas al diseño y a la narrativa de marca. Tomad esta tarjeta y poneos en contacto con esta empresa. Es justo lo que necesitáis ahora. Mandadles un correo y que os expliquen». Y sí, esa tarjeta era la nuestra. Al día siguiente recibimos un correo de Francesc y Anna. Quedamos en una cafetería preciosa de Esparraguera y pasamos allí casi toda la tarde. Conectamos enseguida. No podíamos dejar de hablar y compartir. Allí Francesc se animó a contarnos su historia, esa tan especial que mencionamos hace unos renglones 😉 Hijo de un empleado de banca, estudió Económicas y empezó a trabajar en banca desde muy joven, fue ascendiendo hasta ocupar puestos de gestión y dirección tan importantes como agotadores y un buen día, cuando contaba con cuarenta y un años de edad, lo dejó todo para dar la vuelta al mundo (literalmente) y encontrarse a sí mismo. Viajó a Tailandia, Indonesia, Birmania, Laos, Vietnam, Sri Lanka, Perú, Estados Unidos y México. Estuvo dos años estudiando y practicando yoga, chi kung y meditación junto a maestros internacionales de estas disciplinas. Vivió en monasterios budistas, albergues en los que se reunía con otras viajeras y viajeros y casas de amistades que fue haciendo a lo largo de esta experiencia. Regresó a España teniendo claro qué giro quería darle a su vida: necesitaba compartir todo lo aprendido y ayudar a las personas a tomar consciencia de todos los recursos que poseen dentro de sí mismas. A partir de aquí nace Recursos Propios, que poco a poco fue convirtiéndose en el sueño de un equipo completamente comprometido y alineado con esos valores iniciales.

«Sois inmensos —les decimos aquella tarde—. Y podemos hacer que vuestra marca trasmita toda esa inmensidad». Y aquí empieza a rodar el proyecto. Nos pedimos unas cervezas artesanales para brindar por las buenas conexiones, seguimos hablando durante varias horas sobre presupuestos y metodología de trabajo y, al finalizar la reunión, quedamos en enviar la primera factura lo antes posible y comenzar con el proyecto de rebranding. Así de natural, así de ágil y así de emocionante.

Las semanas sucesivas fueron pura motivación y energía, como lo son Francesc, Anna y cada uno de sus colaboradores. Nos reunimos varias mañanas para estudiar en profundidad la empresa y el sector, desayunábamos cruasanes integrales, chocolate y café y se nos iban las horas disfrutando del trabajo y la genial compañía. Al acabar esa primera tanda de reuniones, Anna y Francesc se iban a México. Nosotras aprovechamos el último día para sacar fotos de todos los cuadros que hizo Francesc durante sus viajes y les pedimos un listado de música que tomar de referencia (música que usaban para trabajar y música que estaba integrada en el día a día de la empresa). Nos despedimos por unas semanas y ¡Cerebros a la obra! ¡Cuando llegaran de México teníamos que tener ya una propuesta de rebranding bien definida! Nos habían dado vía libre para experimentar todo lo que quisiéramos, excepto con el logotipo, que se trataba de un elemento muy especial para ellos, cargado de simbología y de recuerdos.

Dani compró oleos y lienzos y se encerró a experimentar con formas y colores afines a los que creaba Francesc en sus cuadros. Rodeado de cuadros experimentales estuvo probando distintas maneras de refrescar el logotipo y distintos tipos de iconografía. La que escribe este post (Judith) se encerró a analizar profundamente todo lo recopilado en las reuniones y a estudiar empresas líderes del sector. Poco a poco fue extrayendo mensajes claves y diseñando nuevas fórmulas que hicieran encajar, como si de un puzle se tratara, seducción comercial y narrativa propia de marca. Las dos, cada una encerrada y concentrada en lo suyo, escuchábamos una y otra vez la lista de música que nos pasaron Francesc y Anna.

Y bueno, no te hacemos esperar más. Esto es lo que les enseñamos tan pronto llegaron de México.

 

Y esto es lo que desarrollamos una vez nos dieron OK, con esta expresión tan suya: «WOW»

A principios de Julio acabamos de matizar y entregar los últimos detalles: manual de uso de marca, con instrucciones y recomendaciones para poder implementar todas las aplicaciones desarrolladas, y manual de identidad verbal, para que los valores de marca y esa personalidad genuina que los hace tan especiales siempre estén presentes en la comunicación de la empresa. También le entregamos a Alex, desarrollador web de Recursos Propios, todas las nuevas aplicaciones corporativas y recomendaciones de estilo gráfico. Tuvimos una última reunión antes de vacaciones, de esas reuniones con Recursos Propios que nos hacen olvidar relojes y distracciones de cualquier tipo, de esas que te hacen sentir, aquí y ahora, que todo es perfecto, con café, chocolate y cruasanes integrales. Se alargó hasta el mediodía, disfrutamos juntas de un almuerzo vegano riquísimo y brindamos por los retos cumplidos y los retos que vendrán. Como reza el dicho: «Esto no es el final. Es un nuevo comienzo»

I PREMIO LA COMUNICACIÓN DEL VALOR PARA PYMES

By | I´m Branding, I´m Concept, I´m Experiences | No Comments

El Instituto Internacional de Ciencias Políticas – IICP, a través de las jornadas de Responsabilidad Social Corporativa LA COMUNICACIÓN DEL VALOR, convoca la primera edición del PREMIO LA COMUNICACIÓN DEL VALOR PARA PYMES, con el objetivo de reconocer las iniciativas singulares y las experiencias de éxito desarrolladas por las PYMES españolas en el ámbito de la Responsabilidad Social Corporativa.

Cuenta con IMGENIUZ para crear la imagen, los contenidos y aplicaciones de marca de esta nueva iniciativa. La agencia también se encarga de potenciar y enriquecer el universo visual y verbal de la II edición de las jornadas de Responsabilidad Social Corporativa LA COMUNICACIÓN DEL VALOR, que es el encuentro en el que tiene lugar esta convocatoria.

CONCEPTO: las empresas que revierten beneficios de su actividad en rédito social crean realidades distintas, complejas y valiosas, a través de piezas que, por separado, son simples y concretas. Este es el diferencial de la buena gestión de la RSC, generar proyectos e iniciativas que empiezan en el acto sencillo de escuchar y concluyen en un entramado sólido de valores que perduran en el tiempo.

Este concepto fue el punto de partida para la creación de la imagen y contenidos de LA COMUNICACIÓN DEL VALOR. Puedes leer el proceso completo en este enlace.

En la segunda edición de las jornadas, las aplicaciones creadas se levantan en un efecto de tres dimensiones. El objetivo comunicacional de esta nueva perspectiva es transmitir la solidez que va tomando el proyecto al enriquecerse con nuevas experiencias y materializar el desarrollo de una segunda edición. El resultado es una apreciación más rica de las formas y la gama cromática de la marca:

Para la creación de la imagen del premio, IMGENIUZ experimenta con un isotipo en tres dimensiones y distintos colores y texturas, hasta lograr una imagen que evoca: los valores de la marca madre, la connotación de evento especial  PREMIO PARA PYMES y el carácter innovador de la iniciativa. Este es el resultado:

Tanto el claim de la marca como los contenidos corporativos tratan de conectar con aquellas personas comprometidas en aportar valor social y responder al cambio desde sus empresas, más concentradas en “hacer” que en comunicar lo que hacen. Por eso la marca les habla en un tono cercano, expresando de manera concisa y recordable el espíritu motivador que envuelve a LA COMUNICACIÓN DEL VALOR.

La convocatoria estuvo moviéndose durante tres meses a través de las redes sociales y comunicación interna con organismos e instituciones claves. Cincuenta y cinco empresas enviaron sus candidaturas y el pasado 29 de abril el jurado dio a conocer su fallo.

Con las empresas ponentes de la segunda edición y las empresas premiadas,  los días 9 y 10 de mayo de 2017, CaixaForum Madrid volverá a llenarse de personas comprometidas con la RSC y se generará, por segundo año consecutivo, ese ambiente cálido y motivador en el que se tejen redes y se fraguan buenas ideas. El Instituto Internacional de Ciencias políticas ha creado un proyecto veraz y singular. No es “simple imagen”; cada elemento de LA COMUNICACIÓN DEL VALOR expresa los valores de la buena gestión de la RSC. Impresiones en materiales libres de agentes nocivos o materiales reciclados, aperitivos de fabricación responsable para los Coffee Break y proveedores “pequeños” pero con gran valor, PYMES o autónomos, cuya contratación contribuye a la recuperación de la economía, hacen de la LA COMUNICACIÓN DEL VALOR un encuentro único y auténtico que perdurará en el tiempo.

Eduardo González Ballesteros volverá a inmortalizar los momentos más importantes del evento y el equipo de IMGENIUZ está ya concentrado en la materialización del primer libro de experiencias de éxito de RSC LA COMUNICACIÓN DEL VALOR, basado en  todo lo vivido en la primera y segunda edición de las jornadas.

Lanzamos el libro «Dejando huella», cuyos beneficios serán íntegramente donados a SECOT

By | I´m Branding, I´m Business, I´m Comunication, I´m Experiences, I´m Networking | No Comments

¿Recuerdas las historias sobre emprendimiento que fuimos recopilando y escribiendo desde nuestros inicios hasta el verano pasado?

Pues van a ser accesibles en formato libro para toda la comunidad hispanohablante.

Hemos titulado el proyecto: “Dejando huella”, en honor a lo que ha significado para nosotras conocer de primera mano a las personas valientes, trabajadoras y brillantes que allí aparecen.

Editorial Cerbero, fundada por nuestro gran amigo y colaborador Israel Alonso, nos ha ayudado de manera completamente altruista en el asesoramiento editorial y la maquetación de este proyecto ilusionante cuyos beneficios serán donados íntegramente a la Asociación sin Ánimo de Lucro y declarada de Utilidad Pública SECOT (Senior Españoles para la Cooperación Técnica).

Durante todo este tiempo, hemos estado enriqueciéndonos con jornadas y formaciones organizadas por esta valiosa asociación, que lleva impulsando y apoyando nuestro tejido empresarial desde 1989, ¡qué menos que intentar devolverles de esta manera todo lo recibido!

Los relatos y protagonistas de este libro son:  Sangre azul, de la empresa Navegar en Formentera; Descubrir el café, de la empresa Cafesam;  Tomar otro rumbo, de la empresa Disjob; Oriol Tomás y los diez del Zeewoelf, de la empresa ENOSA; Poner vida a los días, de la empresa Terapias con Perros; El jóker, de Pepe Fernández Estudio Creativo;  El camino hasta mis sueños, de Salvador Costa Wedding Planner; A mi manera, de Cortinas DESOL; Última hoja de otoño, de Natalie Capell; Arquitectura de las palabras de Archcoaching y Diseñar un hogar, de Vanessa Pascual.

Y esta es la introducción que hemos escrito, en la que te contamos qué hemos experimentado con este proyecto y qué valores aportamos.

Gracias por seguirnos.

Valorar a las personas extraordinarias que tenemos cerca

Si nos hubieras planteado una lista de iconos del emprendimiento a los que admiramos, antes de lanzar IMGENIUZ y entrevistar en profundidad a las personas que hemos conocido en este año y medio de andadura, esa lista habría estado encabezada por gigantes como Steve Jobs, Jeff Bezos, Larry Page o Phil Libin, del que tomamos la cita que aparece en la página anterior. Habría sido una lista ambiciosa, con profesionales que han cambiado el mundo y nos motivan desde la distancia. Hoy por hoy, esa lista sería diferente y en ella estarían las emprendedoras y emprendedores cuyas historias y valores conocemos de primera mano. Personas cercanas, con las que compartimos geografía, entorno, mercados e intereses. Profesionales a los que hemos mirado a los ojos y nos han incentivado y emocionado en las distancias cortas; a lo largo de charlas que han supuesto un antes y un después en nuestra manera de entender este deporte de riesgo que es crear una empresa en España.

Las emprendedoras y emprendedores de esa nueva lista, que son, en parte, las emprendedoras y emprendedores que queremos dar a conocer a través de este libro, mejoran el mundo cada día; dejan una estela de valores y experiencias que nos repercute directamente. La podemos respirar, la podemos sentir, podemos formar parte de ella. Y no hay nada más motivador que ser partícipe de los logros que tienes cerca, aprender de ellos y tomarlos como referencia. Por eso es tan importante para nosotras hacerte llegar este libro y entregártelo como quien entrega un tesoro: lo mejor que hemos vivido durante este año y medio de andadura está aquí. Las historias que más nos han llegado, las historias que recordamos siempre y muchas de las personas en las que pensamos para seguir adelante cuando las cosas se tuercen están aquí. Queremos compartir todo eso contigo, desde el corazón y esa dinámica de profesionales que motivan a otros profesionales y valores que suman y crean nuevos sueños.

Comenzamos a escribir las historias de este libro en mayo de 2015, coincidiendo con el lanzamiento de nuestra agencia. Uno de nuestros servicios estrella es la Narrativa Estratégica, desconocido por gran parte del target al que nos dirigimos, así que pensamos: «La mejor manera de dar a conocer esto es hacerlo. Nada de explicaciones teóricas, ¡hagámoslo! Hablemos cada mes con una persona emprendedora que tengamos cerca y contemos su historia, la historia de su marca, sus motivaciones, sus valores… ¡hagámoslo!» Y lo que empezó siendo una estrategia para comunicar nuestro servicio estrella acabó convirtiéndose en una de las experiencias de aprendizaje profesional más rica que hemos vivido. Cada reunión, a veces de una hora y media y un café, y a veces de tres o cuatro horas de duración, con visita a las instalaciones de la empresa, nos llenaba de energía nueva, perspectivas nuevas y, sobre todo, nos llenaba de valores.

A lo largo de todo este tiempo fuimos publicando todas estas historias en nuestro blog y fuimos compartiéndolas en las redes sociales. Al finalizar el verano de 2016, nos sentamos a hablar sobre nuestro trabajo y dijimos: hay que darle más gas a estas historias. Tiene que conocerlas más gente. Hagamos un libro con ellas.

Paralelamente, durante todo este tiempo, habíamos estado ampliando nuestra formación con monográficos, cursos y ponencias sobre emprendimiento. La mayoría de ellos realizados por SECOT, Asociación sin Ánimo de Lucro y declarada de Utilidad Pública, cuyos principios y filosofía nos fascinaron desde el primer momento: seniors que creen en los valores compartidos y a lo largo de 25 años de trabajo desinteresado y altruista, han puesto su legado y sus conocimientos al servicio del nuevo tejido empresarial de este país. Igual que nos pasó con cada entrevista, en cada formación de SECOT algo de nosotras cambiaba y se movía por dentro. Algo evolucionaba, se pulía y brillaba con más fuerza. Siempre pensamos en devolver ese favor de alguna manera. «En cuanto tengamos beneficios de empresa, nos convertiremos en colaboradoras de SECOT», solíamos comentar las veces que nos daba por hacer el cuento de la lechera y soñar un poco. Pero el tiempo pasa, los primeros años de una empresa española son más de deudas que de beneficios y ese momento de devolver el favor parecía que iba a tardar en llegar. Hasta que pusimos sobre la mesa todos los condicionantes que llevaban consigo el lanzamiento de este libro, la saturación del mercado editorial, las distintas plataformas de distribución y comercialización online, precios, etc… Concluimos en que este proyecto, que al fin y al cabo no deja de ser un producto, gratis tal vez no fuera a entenderse como un libro con valor. Acordamos en ponerle un precio simbólico pero digno y donar el 100% de los beneficios a SECOT, que tanto significa para nosotras y para tantos nuevos emprendedores y emprendedoras de este país.

En este libro encontrarás una selección de las historias que publicamos en el blog de IMGENIUZ desde mayo de 2015 hasta mayo de 2016. Encontrarás historias de profesionales que empezaron con un sueño y acabaron con un proyecto extraordinario, vidas que tomaron varios giros de ciento ochenta grados, trabajos y servicios realizados con rigor y corazón,  historias de éxito contadas en una voz en primera persona, que es la voz del cliente satisfecho, y también historias oníricas que te llevarán a ese lugar en el que la magia y el día a día se tocan con la punta de los dedos.

Sobre todo, queremos que este libro te conecte con los valores extraordinarios que hay aquí, cerca, en las pequeñas y medianas empresas de este país, un entramado de héroes con los que podríamos hacer una lista interminable, ese tipo de listas que solíamos llenar de nombres como Steve Jobs, Jeff Bezos, Larry Page o Phil Libin.

Queremos que este libro te aporte otra cosa y te llene de la misma manera que nos ha llenado a nosotras.

Con todo nuestro cariño:

Judith Bosch y Daniel Zapata S. IMGENIUZ.

Barcelona, 18 de enero de 2017.

Para comprar el libro “Dejando Huella” en Amazon, cuyos beneficios serán íntegramente donados a SECOT, clicar aquí.

Sobre IMGENIUZ: agencia de branding y narrativa estratégica, fundada en 2015, que desarrolla imagen corporativa, aplicaciones de marca y contenido estratégico para empresas y organizaciones.

Sobre SECOT: Seniors Españoles para la Cooperación Técnica (SECOT) es una asociación de voluntariado, independiente y apolítica, declarada de Utilidad Pública en 1995, que presta formación, asesoramiento, y orientación sobre todas las materias relacionadas con el ámbito empresarial y social, a personas, instituciones, empresas y entidades sin ánimo de lucro, con especial atención a emprendedores, pymes y jóvenes. Asimismo, SECOT atiende a los sectores más desprotegidos: desempleados, inmigrantes, personas con discapacidad y a quienes buscan integrarse o mantenerse en la vida económica o se encuentran en riesgo de exclusión o dificultad social.  SECOT ofrece a las grandes empresas proyectos a la medida en el ámbito de la RSC y del Voluntariado Corporativo.

Cinco marcas de vino que nos han impactado

By | I´m Branding, I´m Concept | 4 Comments

Tenemos clientes y proyectos en España y América y la posibilidad de estar en contacto permanente con distintas culturas e idiosincrasias. Esta circunstancia nos enriquece y nos sentimos agradecidas por poder aprovechar los recursos que nos facilitan las nuevas tecnologías y poder viajar y sentir sin renunciar a un hogar estable, que es el que nos ha brindado la maravillosa Catalunya.

Vivimos en la provincia de Barcelona y amamos visitar Lleida, Girona y Tarragona, donde tenemos grandes amistades y familia. Amamos lo que nos trasmite esta tierra y cada día que pasamos aquí es una oportunidad nueva para seguir aprendiendo y valorando la cultura catalana.

Uno de los aspectos de esta cultura que nos llama más la atención es la tradición vinícola y estamos deseando poder participar en ella, aportando lo que mejor sabemos hacer: BRANDING.

Llevamos varios meses leyendo sobre la tradición vinícola de Catalunya y, paralelamente, hemos reflexionado sobre lo que significa para nosotras la experiencia del vino. No somos entendidas en vino, ni mucho menos, pero hay un buen número de personas consumidoras de vino que tampoco son entendidas y otras tantas que, aun conociendo bien el núcleo del producto, prefieren dejarse llevar por las sensaciones que empiezan a fluir en el momento en que toman una botella entre las manos. Esas sensaciones, lejos de acabar ─o llegar a su momento culminante─ cuando una llena la copa, brinda, charla y comparte, perduran en el tiempo, trayendo aromas, sabores y vivencias a través del recuerdo.

Hemos hecho una lista, cada una, con las cinco marcas de vino que más nos han impactado a lo largo de nuestras vidas y explicamos el porqué. Esperamos que estas reflexiones sean de utilidad para analizar la importancia de cada uno de los detalles que forman parte de la comunicación del producto y de la marca.
¡Vamos allá!

Empieza la que escribe este artículo (Judith Bosch).

 

1. Legaris

Lo probé por primera vez en una comida con un amigo, en el año 2007, en un restaurante de Santa Brígida, Gran Canaria (mi tierra linda). La botella me pareció muy elegante y enseguida asocié el nombre del vino con la experiencia en boca. Se trata de un vino con cuerpo y un regusto final a regaliz que me enamora. Desde ese momento se convirtió en mi vino favorito. Creo que la composición gráfica de la botella, el propio nombre y la tipografía facilitan el recuerdo de esta experiencia y, como resultado, el recuerdo de la marca. Genera impronta, al menos, en mi caso, así ocurrió. No he experimentado con él nunca aquello de «Pidamos ese vino que estaba tan bueno y no me acuerdo cómo se llamaba». Todo lo contrario, recuerdo su nombre desde el primer día y me resulta sencillo identificar la botella cada vez que quiero comprarlo.

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2. Marqués de Cáceres

Lo probé por primera vez cenando en casa de una amiga, en el año 2008, en Las Palmas de Gran Canaria. El color y la etiqueta me parecieron muy contundentes. Me dije enseguida: «Este vino tiene que tener cuerpo». Degustarlo le aportó solidez a esta intuición a primera vista y cerró la experiencia. Mientras cenábamos y charlábamos pensaba: «Este es un vino para llevar a una cena y acertar sin complicaciones». Lo sigo pensando ahora y, al igual que me pasó con Legaris, jamás he olvidado su nombre y reconocerlo en el lineal me resulta muy sencillo.

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3. El perro verde

Lo probé por primera vez comiendo con mi pareja en un restaurante de Castelldefels, en 2014. Recordaba haberlo oído nombrar antes a un amigo. Estábamos hablando de verdejos y no me acordaba del nombre de uno que me encantaba (¿ves a lo que me refiero? Eso es terrible, que le facilites a la consumidora una experiencia que quiera repetir y que no pueda hacerlo por no recordar el nombre de tu marca. Espera, que voy a buscar en Google ese verdejo al que me refiero y cuyo nombre sigo sin recordar. Es BERMEJO de Lanzarote, que no tiene nada que ver con los verdejos 🙁 🙁 🙁  No es aconsejable usar nombres que se acerquen a la fonética de una denominación de origen que la consumidora va a escuchar muchas veces y probablemente la use accidentalmente para mentar el nombre de tu bodega :(. ¡Así no lo encontraba, buscando verdejos!). En la conversación, después de nombrarme verdejos y no encontrar el que yo quería decir (obvio), me recomendó El perro verde. Es un nombre que memorizas con mucha facilidad: el animal resalta en el contexto (no es un toro, un grifo, un dragón, que son más utilizados) y, por otra parte, enseguida asocias, de manera agradable, verde con verdejo: Perro verde, verdejo. Así que, cuando en aquel restaurante de Castelldefels pregunté por vinos blancos y el camarero me dijo «Tenemos Perro verde, que está muy rico», recordé esa conversación con mi amigo, las ganas que tenía de probarlo y dije que sí en el acto. ME ENCANTÓ EL VINO Y ME ENCANTÓ LA EXPERIENCIA COMPLETA. El genial diseño de la etiqueta, la ilustración y la composición de colores, que ya es experiencia en sí, aporta valor a las sensaciones que te deja el producto en boca: es dulce, pero tiene un punto sensual, ácido y aromático, no sé explicar, ya te digo que de vinos entiendo poco, pero visualizando el nombre y la botella (en la mente, sin ayuda de Google), recuerdo perfectamente el sabor delicioso y el sueño bohemio que evoca. ME ENCANTA ESE VINO y me encanta poder reconocerlo, tenerlo dentro como una experiencia más de mi persona y poder volverlo a pedir cuando quiera.

Perro Verde

4. Caperucita tinta

Lo compré a principios de 2015 si no recuerdo mal. Lo vi en el Mercadona, en promoción, y el diseño de su etiqueta me atrajo sin remedio. No me gustó que fuera tan barato (creo que costaba menos de dos euros. Acabo de mirar. Salía por un euro y sesenta céntimos) y dudé en comprarlo por el precio. Sin embargo, la etiqueta pudo más y lo llevé a casa. NUNCA MÁS. Anodino, sin cuerpo, creo que incluso me disgustó el regusto que deja. Y creo que si hubiera costado más de dos euros, me habría gustado más. Hay un componente psicológico en las sensaciones que te producen los vinos en relación a su precio que no podemos olvidar nunca. Este componente está más que demostrado. Aparte, hablando de mi persona en particular, es difícil que un vino tan barato me deje buen recuerdo, solo por la disposición que tengo a que sea malo. Creo que hay barreras que no debemos cruzar a la hora de comercializar un vino que queremos que sorprenda; y creo, personalmente, que ponerle un precio inferior a los dos euros es una de estas barreras 🙁 Siempre recordaré Caperucita tinta por la experiencia: ¡Uala qué etiqueta! + Uy, qué barato + Neh. Y es un mal recuerdo. Me siento como engañada o desilusionada. Lo sé, es inexplicable, pero siento algo parecido al engaño. No sé si ese sentimiento de engaño radica en la poca calidad del núcleo del producto en relación al diseño de la etiqueta (apreciación personal de no entendida. Aprecié poca calidad) o en la poca calidad que percibí en consonancia con el precio, que no me gustó nada. Caperucita tinta, por otro lado, es un nombre que se queda con muchísima facilidad, sobre todo después de ver la etiqueta. La asociación de ideas te genera experiencia por sí misma. Encima, siendo mezcla de Tempranillo y Syrah (esta última es una de mis variedades favoritas), tenía todos los números para haberme encantado. Impacto, sí, pero para mal 🙁

Caperucita tinta

5. Monastrellissimo

No recuerdo el nombre ni a palos. He tenido que buscarlo ahora para escribirlo aquí. Sí recuerdo perfectamente y para siempre que el texto de la botella es irreverente hasta tomártelo como fake. Lo vi en mi pequeño grupo de Facebook de profesionales de la filología (filólogos y filólogas amables, brillantes y chistosas, de esas que hay que cuidar porque ya no quedan;) y me quedé planchada. No creo que pueda olvidar nunca esa experiencia. Sin embargo, pese a resultar impactante, no la entiendo como una experiencia positiva. Quiero probar el vino, por curiosidad, pero no me he molestado en buscarlo para comprarlo, ni lo haré. La botella, al margen de la locura del reverso, no me transmite nada. Me dice algo así como: «tiene uva y emborracha, que es todo lo que necesitas saber». No, yo no necesito saber solo eso. Probablemente no sea target de la marca. Tal vez la marca se dirija a gente más joven, más irreverente, que podría apreciar más el mundo del vino, pero lo asocia a cierto postureo, pijoteo… No sé, habría que preguntarles a los creativos qué objetivos tenían. Desde luego, si pretendían que se hablara de él, lo consiguieron con creces.

pack-monastrellissimoMonastrellissimo

Y hasta aquí mi lista. ¡Vamos a por la lista de Daniel Zapata S!

 

 

1. Librottiglia

Esta marca me llamo la atención por la ingeniosa manera con la que ha unido dos mundos tan cercanos como son los vinos y los libros. ¿Quién no ha degustado en algún momento un buen vino mientras lee a su autor/a favorito/a? Por tanto, qué mejor que llevarte «el libro a tu botella» para que enriquezcas la experiencia y la recuerdes siempre de la mano de una buena historia.

ANTHOS

2. kreatuur-kombinasiekis por De kleine wijn koop 

Hay muchas formas de contar historias. ¿Por qué no conectar con el público y trasmitir tu esencia a través de tu propia mitología?
Cuando vi estas etiquetas, lo primero que me vino a la mente fue: «¿Qué animales son esos?». Luego me sorprendí gratamente descubriendo que eran animales propios. La marca creó su propia mitología de animales fantásticos para diferenciar sus presentaciones, además con un acabado estilo vintage excelente. Considero que es un recurso muy potente que puede crecer con el tiempo.

kreatur kombinasiekis

3. Finca de La Rica

Si, como parte de tu esencia, destilas diversión e inteligencia, ¿por qué no buscar una manera divertida e inteligente de que te recuerden? Eso hizo la bodega Finca de la Rica, que invita a sus clientes a jugar con cada botella de vino. Me ha parecido una forma muy interesante de ser recordados por mucho tiempo. Al final, ¡La experiencia lo es todo! Por eso me ha encantado el trabajo de branding de este vino.

FincadelaRica

4. Motif

Me ha impactado y me ha emocionado su personalidad divertida, dinámica y moderna, con una imagen que anticipa la explosión de sabores de cada una de sus propuestas. Simplemente, genial.

MOTIF

5. Vom löss 2015 de pollerhof

Su presentación con imitación de tierra en la botella me resultó llamativa y estimulante. Frontalmente no necesita etiqueta alguna para destacar sobre el resto. Si la viera en un lineal, la agarraría para tener esa experiencia en las manos. Solo le falta una etiqueta trasera que describa el producto de manera coherente con ese impacto a primera vista y ¡listo!

Packaging Vino

Deseamos que te haya gustado la entrada. Si te dedicas al mundo del vino y quieres compartir con nosotros ideas y experiencias, ponte en contacto, que estaremos encantados de reunirnos contigo, aprender y enriquecernos mutuamente. Si te gustan los vinos o bueno… te apetece probar y pensar qué marcas te han impactado y porqué, estaremos encantados de que nos lo cuentes en un comentario a este post y lo comentaremos juntos <3

Un abrazo y ¡a por febrero!, que está a la vuelta de la esquina 😉

¿Por qué un buen relato puede ser más potente para tu marca que un audiovisual?

By | I´m Branding, I´m Comunication, I´m Experiences | No Comments

Hoy me va a costar escribir, porque he dormido muy poco, pero los días van pasando, el mes está a punto de acabar, tengo que sacar el artículo y es “ahora o nunca”. Así que intento concentrarme, bebo café y trato de contener el cuarto bostezo consecutivo. Sí, en el tiempo que lleva abierto este documento de Word ya he bostezado tres veces. Vaya… aquí viene la cuarta.

Una pregunta antes de seguir: ¿Has bostezado?

Yo sí, pero no por tener sueño atrasado ni nada de eso sino porque he escrito la palabra «bostezo». Y ahora que vuelvo a escribirla, vuelvo a bostezar. Lo del sueño, aparte de ser una inusual y desastrosa manera de empezar un artículo, es un recurso para hablarte de las neuronas espejo sin tener que extenderme demasiado: las neuronas espejo se activan cuando observas una acción ejecutada por otra persona y también se activan cuando lees esta acción.

¿Qué más ocurre cuando lees? No examinas ni juzgas a la persona sobre la que estás leyendo, como si fuera una extraña, sino que la fabricas en tu cabeza, de manera que, después de unas cuantas palabras a su lado, que descodificas y transformas en vivencias, esa persona se convierte en alguien de tu confianza. ¿No te ha pasado aquello de ir al cine a ver una película basada en uno de tus libros preferidos y no sentir vinculación con la protagonista por no coincidir con aquella que tú habías fabricado en tu cabeza? «Me gustó más el libro», decimos a menudo. Y probablemente no estemos comparando dos fuentes distintas de información sino las experiencias que nosotras hemos creado y vivido dentro, frente a las que nos dan ya fabricadas.

Hay grandísimas producciones cinematográficas en las que nos sumergimos por completo e influyen en nuestro comportamiento. Lee si quieres sobre Top Gun y el incremento de ventas de Ray Ban, y es lo que pretendemos con un buen spot o un buen vídeo, ¿no? Permanecer en el recuerdo de las personas, abrirles una puerta al corazón de nuestra marca e invitarlas a amar nuestros productos y experiencias.

Pero, no nos engañemos: hay muchísimas diferencias entre un vídeo de tres minutos y Top Gun. En un contexto en el que los vídeos emotivos saltan de nuestros dispositivos móviles como palomitas de maíz, ¿qué tiene que tener el nuestro para ser recordado? ¿Cuántos vídeos de tres minutos has visto esta semana? ¿Cuántos recuerdas? ¿Cuántas veces tendrías que verlos para recordarlos?

¿Ocurre igual con los relatos? ¿Se olvidan tan fácilmente? Vale, respóndeme a esta última pregunta: ¿qué receta de cocina recuerdas mejor, la que simplemente ves hacer o la que haces tú, involucrándote en el proceso de elegir los ingredientes y prepararlos? Sí, vale, hay personas visuales, auditivas, kinestésicas… El caso es que la historia que lees involucra a la mayor parte de procesos perceptivos y cognitivos: ves a los personajes que tú creas descodificando las palabras y participando con tus recuerdos personales; «sientes» lo que está pasando (se ha demostrado que palabras como «jabón», «canela», «chocolate», «seda», estimulan, igual que el «bostezo» de antes, a las áreas del cerebro relacionadas con la percepción de olores y texturas); «oyes» a los personajes hablar en tu cabeza si los diálogos están bien estructurados y son fluidos, tú montas esa escena, incluso colocas el viento que les da en la cara y el sonido del mar al fondo. ¿Qué te aporta todo esto? Una experiencia completa, que integra numerosos factores y pasa a formar parte de tus recuerdos y tus vivencias, a veces de manera imborrable.

Perdona tanta pregunta, pero, ¿sueles leer? ¿Cuántas películas han cambiado tu manera de ver la vida? ¿Cuántos libros lo han hecho?

Hablando este tema con compañeras y compañeros de profesión que me insisten en que no se lee, que los libros están obsoletos, que para la comunicación de marca es inviable, más aun existiendo audiovisuales… Suelo hacer dos preguntas: ¿habrías podido sacarte la carrera universitaria a base de vídeos? ¿Crees que el cristianismo habría aguantado más de dos mil años a base de vídeos? A lo que a veces responden: «Sí, pero la comunicación de marca es diferente». Y un cuerno. Una marca, igual que cualquier otro fenómeno, genera impronta a través del aprendizaje vivencial y los buenos relatos consiguen reproducir este aprendizaje vivencial, involucran completamente al público lector y lo hacen partícipe de cada acción y cada escena. «Sí, pero para que eso ocurra la persona tiene que sentarse a leer». Ah, amiga, que esa persona no hace zapping cuando empieza tu anuncio en la tele ni le da a «Saltar anuncio» en Youtube. Si us plau con las comparaciones falaces, que al final nos llevan a un mundo fabuloso en el que nadie lee nada de nada, pero sí ve vídeos cortos, uno detrás de otro, donde sea y como sea. Y ese mundo no es este. En este, cada vez que rechazamos la propuesta de un buen relato, estamos perdiendo la oportunidad de estrechar vínculos sólidos entre nuestra marca y nuestros públicos.

Hay muchos tipos de relatos de marca y, como ocurre con cualquier tipo de recurso comunicacional, se elaboran a partir de objetivos y estrategias para conectar con el target. El tipo de relato que nosotros solemos publicar en nuestro blog es la historia de creación de la marca, historia de la empresa o historias de experiencias de clientes. Sin embargo, este recurso puede utilizarse para cualquier elemento que quieras comunicar, en cualquier tipo de campaña. Es cuestión de sentarse, comentarlo y pensarlo bien.

Anoto aquí el link de un artículo de QUO que también habla sobre el poder de las historias escritas y, si te gustó este y quieres saber más, seguro que te resulta interesante.

También anoto aquí el link de una historia de las tantas que hemos creado. ¿Tienes algún contacto con el sector de reparación y restauración de barcos? Bueno, deseo de verdad que después de leer esta historia, sientas que sí lo has tenido 😉 Y, Oye, hagamos una cosa, márcate una fecha del calendario de la semana que viene o la otra y dime si aún recuerdas la historia. ¿Te animas? Me gustará recibir tu mensaje a Judith arroba imgeniuz punto com.

Feliz final de noviembre. Nos leemos pronto 🙂

Texto: Judith Bosch. IMGENIUZ.

Nueve consejos para redactar tu contenido web

By | I´m Branding, I´m Business, I´m Comunication, I´m Words | No Comments

Tu web es una de las herramientas de comunicación más valiosas de tu empresa. Y tu empresa, ya solo por el hecho de existir, es una marca que necesita expresarse a través de un universo visual y un universo verbal. El universo verbal está formado por todos aquellos textos que cumplen con los siguientes cometidos: ubican al cliente, le cuentan qué haces, dónde lo haces y qué valor aportas (valor de marca); conectan con el cliente, le hablan en un lenguaje con el que se identifica y en un tono que le aporta confianza y sensaciones agradables vinculadas a tu marca (personalidad de marca); estimulan su toma de decisiones, invitan al cliente a comprar y/o contactar contigo (alineación de la comunicación de marca y los objetivos de negocio).

Entonces, ¿cómo consigues que tu contenido web esté vinculado a ese universo verbal y te aporte valor y clientes?

1 Recupera toda la información que hayas creado sobre tu empresa

Nosotras, antes de redactar una sola línea de contenido corporativo, hablamos contigo durante una hora y media o más. Analizamos tu negocio y tu sector en profundidad, analizamos tus fortalezas, tus debilidades, la personalidad que queremos crear y comunicar y, en última estancia, con una estrategia bien definida, escribimos. Tú ya cuentas con la enorme ventaja de conocer bien tu negocio, conocer bien tu sector, tus debilidades, fortalezas y la manera de hablar que te funciona y te genera comodidad. Así que aprovecha al máximo estas ventajas. Saca tu matriz DAFO, saca tu CANVAS, tus objetivos de negocio, tu motivación para dedicarte a lo que te dedicas, tu historia profesional…  Pon toda esa información sobre la mesa y vuelve a analizarla punto por punto antes de empezar.

2 Genera el contenido en dos fases: primero creación y después edición

Coloca la información en un mapa de contenidos que responda a las siguientes preguntas: ¿Quién soy? ¿Cuál es mi historia? ¿Qué hago? ¿Dónde lo hago? ¿Qué me diferencia de los demás? ¿Quiénes son mis clientes? ¿Cómo mejoro su vida?

Concéntrate, tómate tu tiempo e intenta contestar a cada pregunta con franqueza y de manera genuina. A esta primera fase la llamamos fase creativa y está exenta de censuras del tipo «esto así explicado queda mal». Lo único –y muy importante- que tienes que hacer en esta fase es reconocerte en conceptos y palabras claves para ti. Piensa que estás hablando solamente contigo, en un diálogo que tiene como objetivo acercar todo lo posible lo que eres a lo que cuentas.

Para trasladarte bien la diferencia entre creación y edición, nos pondremos a nosotras como ejemplo, contestando a las preguntas «¿Quiénes somos?» y «¿Qué nos diferencia de los demás?».

Fase de Creación: somos Daniel Zapata y Judith Bosch. Daniel es especialista en Branding y Judith es especialista en contenidos y Narrativa Estratégica. Juntas formamos IMGENIUZ, Branding y Narrativa Estratégica. Somos muy estratégicas y enfocamos la creatividad a objetivos. Nos gusta pensar bien cada cosa y planificar estrategias que funcionan. Nuestro mayor diferencial frente a la competencia es nuestra especialización y calidad en contenidos y Narrativa Estratégica, este último es un servicio muy concreto y valioso que pocas personas conocen y practican.

Fase de Edición: Branding y Narrativa Estratégica es más, es IMGENIUZ. Te aportamos todo lo que se conoce hasta ahora en Branding y lo que solamente unas pocas entendidas pueden hacer: unir a los clientes con tu empresa mediante historias inolvidables que generan amor de marca. 100% Branding 100% Narrativa 200% Estrategia.

En la primera fase escribes lo que piensas, tal y como lo piensas, sin preocuparte porque esté mal o bien redactado, hayas repetido palabras, hayas usado términos excesivamente coloquiales, etc… En la segunda fase corriges, añades y quitas, estructuras y generas una fórmula corta y atractiva que potencia los valores que has contado, despierta la atención y vincula los contenidos al tono, personalidad y energía de la marca.

Nosotras en la fase de edición organizamos las palabras en familias que se cruzan entre ellas: palabras propias de la empresa, palabras propias del sector, palabras propias de la marca. También anotamos expresiones que transmiten la personalidad de marca y nos ayudan a hablar con voz propia y un tono recordable. Por otra parte, analizamos bien el lenguaje del público objetivo, con la finalizar de detectar expresiones que conectan con los clientes y generan complicidad. Si quieres, esta fase la puedes desarrollar de la siguiente manera: haz un listado de diez empresas punteras de tu sector y léete sus webs de principio a fin, fíjate en palabras y expresiones que son comunes en las diez, en fórmulas de presentación comunes en las diez (si las hay) y anótalas; anota las sensaciones que te genera cada una y piensa y busca qué palabras ha utilizado para inducirte esas sensaciones; anota también todas las ideas que se te ocurran durante este proceso de lectura y revisión. Luego regresa a tu mapa de contenido.

Si te desenvuelves con franqueza en la fase de creación, cuando llegue la hora de editar, después de revisar las diez webs punteras de tu sector, descartarás frases que no te dicen nada. Por ejemplo: «buscamos la satisfacción de nuestros clientes», «trabajamos cada día para mejorar», «somos una empresa joven y dinámica». Si estas frases, que pudieron parecerte atractivas en algún momento -antes de centrarte en contar lo que eres y revisar otras webs-, ahora te resultan vacías y prefieres optar por conceptos que se acercan más a tu realidad y a la realidad de tus clientes, el proceso va viento en popa.

3 Asegúrate de que tu árbol web y el contenido de cada página guarden coherencia

¡Ya estamos de lleno en la fase de edición!

Adaptas el mapa inicial de contenidos a tu árbol web. Esta fase es muy importante y relativamente sencilla. Elije una estructura simple e intuitiva. Ejemplo: quiénes somos, historia, servicios, contacto. A la hora de editar el contenido, asegúrate de que el cliente siga una línea coherente de preguntas y respuestas. Si decides hablarle en primera persona, de tú a tú (somos, hacemos, brindamos), que es lo más indicado para conectar con él, asegúrate de utilizar siempre esta fórmula. Frecuentemente encontramos webs que rompen la coherencia y responden un «Quiénes somos», por ejemplo, con un texto del tipo: «Rampan es una empresa que…». Evita ese error, porque descoloca al cliente y le genera incomodidad a la hora de leer y recibir tu información. Si le hablas en primera persona, de tú a tú, háblale siempre en primera persona.

4 Simplifica y trata de que el cliente te visualice

¡Seguimos en la fase de edición!

Elige frases sencillas, trata de explicarte con verbos activos y genera imágenes claras, que ayuden al cliente a visualizar las ventajas y beneficios que le aportas. Por ejemplo, en lugar de decir «te ofrecemos el mejor servicio, con un asesoramiento completo que se adapta a tus necesidades», concreta lo que brindas (no ofreces) y haz que el cliente se vea desde ya trabajando contigo: «Concertamos una entrevista contigo, a ser posible en tus instalaciones, para que puedas explicarnos con facilidad todo lo que necesitas. Preparamos un presupuesto a medida y, tan pronto lo apruebes, empezamos las obras» (ofrecemos, servicio, asesoramiento, adapta, necesidades VS concertamos, contigo, facilidad, preparamos, a medida, empezamos).

5 Recuerda que tu web tiene funciones comerciales

Tú web existe para facilitarte unos objetivos de captación concretos, que se materializan en acciones de compra, petición de información, suscripciones, etc… Hay fórmulas que pueden ayudarte a mejorar el rendimiento comercial de los contenidos. Hace unos meses hablamos de algunas de estas fórmulas en nuestro artículo Cinco consejos para una redacción comercial eficaz. Si quieres, échale un vistazo y anota lo que más te interese.

6 Aprovecha tu recorrido profesional y comunícalo desde el corazón

Si tienes una historia especial que te diferencia de tus competidores y lleva implícitos tus valores de marca, no te lo pienses más, ¡cuéntala desde el corazón! Se trata de un recurso que te diferencia y te convierte en un profesional integrado en los recuerdos y experiencias de tus clientes potenciales. Nosotras nos dedicamos a crear y comunicar buenas historias de marca. A veces nos encontramos con auténticas maravillas que no están hechas por profesionales de la narrativa sino por personas que creen en sí mismas y emocionan de manera natural. Mira esta, por ejemplo: Ambientadores Requena.

7 Cuidado con el SEO

Por favor, utiliza el sentido común y no te ciegues poniendo palabras de búsqueda como si no hubiera mañana. Google no es tonto y los clientes tampoco. Esto es, suponiendo que las primeras diez líneas de tu página de inicio fueran: “Somos una empresa de construcción en Ávila, que te brinda servicios de construcción en Ávila, con los mejores materiales de construcción en Ávila, ya que tenemos partners que nos proveen de todo lo necesario para desarrollar proyectos de construcción en Ávila”, y Google, por casualidad, no te tomara como SPAM y te posicionara bien, imagina qué podrá pensar el cliente que entre en tu web. Necesitas posicionarte para que tu cliente entre en tu web y una vez dentro, compre. Si el cliente, una vez dentro, se encuentra poco menos que con un robot repetitivo que lo bombardea con frases de búsqueda, ¿cuál crees que será su siguiente paso? Efectivamente, ni pedir información ni llamarte ni pepinillos en vinagre: saldrá de allí tirando millas.

Es necesario que revises tu SEO página por página, tanto a nivel de códigos como de contenidos, pero un SEO óptimo no se consigue amontonando frases de búsqueda sin criterio, sino centrándote en aportar información relevante e implementando otras estrategias interesantes, como la creación de un blog corporativo. Lo que nos lleva al siguiente y penúltimo consejo.

8 Atrévete a generar contenidos cada mes

Una web con un blog asociado en el que comuniques conocimientos de interés para los públicos de tu sector te ayuda a posicionarte en Google y te ayuda a generar lazos de confianza. Es la mejor manera de trasmitir la pasión que te despierta tu trabajo, tu filosofía profesional y tus valores, y la mejor manera de encontrar clientes en el mismo momento en el que te están buscando. Las entradas de blog de tu empresa, incluso sin estar planteadas a partir de una estrategia de contenidos bien estudiada, son una fuente continua de nuevas relaciones y oportunidades de que te recuerden y te recomienden. Ponerle calidad a tu blog es ponerle calidad a tu negocio, tenlo claro, y no cuesta tanto. Si te organizas bien puedes encontrar al menos un día al mes en el que sentarte, preparar tu bebida preferida, olvidarte un rato de que todo es urgente, recordar algún tema de interés recurrente en las dudas de tus clientes y escribir.

Acabarás disfrutando verdaderamente de esos momentos y deseando que lleguen.

9 Cuatro ojos ven más que dos, y seis más que cuatro

Nosotras solemos utilizar lectores cero, usuarios cero y clientes cero. Antes de sacar una marca al mercado, tanto sus contenidos como sus diseños han sido vistos por grupos de personas de nuestra confianza que nos ayudan a comprobar que todo funciona perfectamente. Tú también puedes hacerlo, a no ser que vivas en el desierto, en la sola compañía de escorpiones, que no será el caso. Cuando hayas acabado los contenidos puedes pasárselos a personas de tu confianza con distintos conocimientos de tu sector (clientes potenciales, compañeros y compañeras de facultad, colegas profesionales…) y prestar atención a sus opiniones y observaciones. Escucha, toma nota y aplica lo que te interese. Esta iniciativa te aporta confianza y cada vez que la lleves a cabo aprenderás algo nuevo, puedes creernos 😉

Y con esto y un bizcocho nos vemos el mes que viene 😉

Deseamos que te haya resultado útil el artículo.

Un abrazo y que tengas una semana genial.

Texto: Judith Bosch. IMGENIUZ.

7 consejos para huir de la creativosidad

By | I´m Comunication, I´m Concept, I´m Words | No Comments

Esta semana, nuestro gran amigo y cliente, Luis Antonio González Pérez (Fundador de ArchCoaching y Director Ejecutivo de las Jornadas de RSC del Instituto Internacional de Ciencias Políticas), compartió en las redes sociales la inquietud que le suscitó una persona a la que escuchó decir:  «mi jefe me limita, no me deja fluir hacia mi infinito».

Probablemente él, como coach y profesional con experiencia en gestión del talento, desarrollo de habilidades y formación de perfiles específicos, podría extenderse y analizar en profundidad los motivos que llevan a una persona a sentirse «lejos de su infinito por culpa de su jefe». Nosotras, que también tenemos experiencia, pero solo en lo nuestro, nos inclinamos a pensar (apostaríamos por ello. Ese uso del infinito no tiene demasiadas explicaciones) que esa persona es creativosa y su jefe intenta contener su creativosidad todo lo que buenamente puede. Esa persona cree que su jefe no la deja «ser» y no la entiende y sí, probablemente sea cierto, tan cierto como que si lo hiciera, si la dejara «ser» y proyectarse hacia su infinito, acaecerían sobre la empresa diversos y variopintos desastres de difícil solución. El infinito de esta persona, probablemente, tenga infinitos números de acabar siendo el infinito de todas: un lugar en el que el caos reina y los proyectos, como supernovas, explotan y se desintegran en un vacío que también es plenitud y  trinidad y espíritu y cosmos y un millar de conceptos que nosotras, pobres necias, concentramos en una sola palabra: creativosidad.

Por si no quedara suficientemente claro, definiremos, explicaremos brevemente la idea que ha dado pie a este artículo y nos vamos a los consejos, ¿te parece?

Creativosidad: capacidad o facilidad para confundir la solución original de problemas con la creación de nuevos problemas, todo ello en un contexto dominado por lo abstracto y lo inexplicable y acompañado del tesón por defender la iniciativa como si no hubiera mañana.

Diferencias entre la persona creativosa y la creativa: sin ánimo de redundar, la persona creativa soluciona problemas. En nuestro ámbito, por ejemplo, la persona creativa genera fórmulas de comunicación (verbales y gráficas) que conectan a las marcas con sus públicos. La marca, que necesita lanzar un nuevo producto o servicio, replantear sus estrategias de mercado, posicionamiento, etc… encuentra en la persona creativa soluciones que le permiten alcanzar sus objetivos. La creativosa, en cambio, añade a la tesitura inicial la complicación enorme de entender lo que ha hecho.

Diferencias entre la creativosa y la artista: seguramente habrá muchas. Nosotras identificamos una fundamental, en la que se concretan y resumen varios asuntos; la obra de la artista sigue sin solucionar nada, pero vale dinero.

Todas las personas tenemos a una creativosa en nuestro interior. Lo importante es saber convivir con ella, mantenerla a raya y evitar a toda costa que se entrometa en nuestro trabajo y nuestras relaciones laborales. ¿Cómo detectar esta situación? Si llevas varias semanas con la sensación de que «nadie en tu trabajo te entiende»; «tu jefe te limita y no te deja ir hacia tu infinito», «puedes dar más de ti pero no te dejan», etc, etc, etc, es muy probable, extremadamente probable, que estés empezando a adentrarte en el lado oscuro, y la creativosa que hay en ti quiera tomar el control.

Compartimos contigo estos consejos que pueden salvarte. Por favor, al menos, léelos. Ya, después, si tu autocrítica lo considera (deseamos de corazón que tu creativosa aún no se la haya comido), los llevas a la práctica 😉

Exprésate en tu tiempo libre.

Además, con todas las palabras: ¡exprésate! Si te gusta pintar sirenas sin ojos, hazlo, perfecciona tu técnica, amplía tu imaginario y monta una exposición. Si te gusta la CIFI, crea tu corto o tu libro de relatos y sácalo al mundo. ¡Exprésate! La friki que hay en ti quiere ser escuchada y valorada, si no lo haces y reprimes estos talentos, la friki que hay en ti tratará de salir en tu trabajo y dará lugar a esa creativosa saboteadora que arruinará tu existencia. Escucha a tu lado friki y consíguele su merecido hueco en el mundo. Mira, la que escribe este artículo es una incorregible amante del humor negro, si no tuviera varios libros escritos sobre esta temática y practicara asiduamente, él día menos pensado, debilitada por la presión de trabajar para una gran marca (Cocacola, por poner un inalcanzable ejemplo), podría sacar un claim del tipo «también en guerra, bebe Cocacola. Porque es la chispa de la vida»; «Algunos dicen que es veneno, pero… ¡Qué coño, la vida es corta, bebe Cocacola!», y lo que es peor, defenderlo, por sentirse identificada y «a salvo». Por eso es muy, muy importante, crucial, darle salida a estas «desviaciones» que en lo personal pueden aportarte mucho y en lo profesional, sin embargo, destrozar tu carrera.

Busca la realización profesional dentro de tu ámbito, tu rol, tus tareas y tus objetivos.

En el momento en el que les des salida a «tus desvíos frikis», la creativosa a la que nadie entiende empezará a silenciarse y dará lugar a la persona creativa y eficaz que puedes llegar a ser (o que fuiste antes de la crisis). Si tardara en ocurrir, ayúdate encontrando puntos en común entre lo que te satisface y lo que le satisface a tu cliente, equipo creativo, proyecto, etc… Ejemplo: tu cliente necesita un buen nombre para su marca y tú eres una especialista en resolver retos de esta índole. Sentirás satisfacción profesional cuando el nombre de su marca, de manera original y efectiva, alinee las promesas con las expectativas de sus públicos. Concéntrate en eso, en  el reto de resolver. Olvídate de hacer juegos de palabras extraños. Concéntrate en eso y «fluye».

Descansa tu mente con ejercicios de pensamiento lateral y retos.

A veces no podemos controlar a la creativosa que llevamos dentro por estar demasiado cansadas. Nuestra lógica empieza a describir círculos sospechosos, oímos de fondo una risa diabólica, pero ya es demasiado tarde. Esto ocurre cuando el agotamiento y la frustración se unen en el mismo punto del recorrido creativo. A partir de ahí, si continúas pensando en lo mismo, saldrá la creativosa. Si te vas a dar una vuelta para refrescarte, saldrá la creativosa. Si tomas algún tipo de sustancia, para seguir despierta o relajarte, saldrá la creativosa. ¿Qué hacer? Cierra todos los programas que tienen que ver con tu proyecto y coge un libro de ejercicios de pensamiento lateral. Te ayudará a desconectar y fortalecer tu lado lógico, dando pie a la originalidad y, sobre todo, aliviando la frustración que tu creativosa utiliza como gasolina en estos casos.

Habla con gente.

No vamos a extendernos mucho sobre la persona profesionalizada en crear y su manera de socializar. Solo apuntaremos una gran verdad: conectas a la gente con intangibles. Esto es, consigues que lo intangible cobre valor y los públicos aprecien y deseen ese valor. Si le agarras cariño a la costumbre de no relacionarte con nadie, acabarás perdiendo eficiencia y, lo más importante, acabarás dejando salir a la creativosa que hay en ti. Si la gente no lo entiende, no sirve. Es simple. Cuando te acostumbras a hablar con gente y relacionarte: charlar con el panadero, con la abuela del quinto, los niños y las niñas del parque, etc… te mantienes conectada a distintas maneras de ver y entender el mundo, desde lo simple y lo esencial, que es lo que funciona. Si tienes en la mente al panadero, a la abuela del quinto y a los niños y las niñas del parque, siempre  acabarás llegando a los públicos, porque forman parte de tu vida, así de simple. Por eso, relacionarte con el mundo en el que vives y para el que trabajas «es bien».

Búscate una abuela.

A veces, de manera natural, acabamos relacionándonos con un número muy limitado de personas que, además, casualmente, siempre están de acuerdo con todo lo que hacemos. Salir de ese círculo de vez en cuando es muy recomendable. Una idea interesante, por ejemplo, es tratar de retomar contacto con compañeros y compañeras de clase, que también trabajan en agencias o en sus propios proyectos, y formar un grupo de análisis. Puede ser un grupo virtual o podéis quedar para echar un café de tanto en tanto. El objetivo es contar con personas alrededor que te den otras perspectivas y te digan cosas que no quieres escuchar. Tu creativosa, claro, se sentirá herida, pero esto es interesante y muy productivo a medio y largo plazo, créenos.

Dedica como mínimo tres horas semanales a observar y analizar nuevas tendencias y proyectos.

El volumen de trabajo a menudo nos quita tiempo para estar al día en nuestro sector y esto es absolutamente necesario. Forma parte de nuestras tareas esenciales. Nosotras, por ejemplo, somos fans de Brandemia y rara vez nos perdemos un post 😉 Ese tiempo de observación mantiene nuestros pies sobre la tierra, nos aporta ideas, nos estimula y nos anima a mejorar. Mejorar es ser más eficaz; no más creativosa.

No consumas drogas para trabajar.

Tocamos este tema de refilón en el punto tres, pero creemos oportuno dedicarle todas las palabras que merece. Los estupefacientes alimentan tu lado creativoso, es así. Tal cual. No le busques otra vuelta de tuerca, ¿vale? En nuestro trabajo las censuras son importantes. No le puedes decir al cliente potencial de una aseguradora: «Morirás en la carretera o en el bar, hazte un seguro de vida para que tus hijas hablen bien de ti, aunque sea después de muerto. Seguros La Frontera, te conocemos». Sabemos que  tú lo tienes claro, pero la creativosa que hay en ti, no. Que no, en serio; no lo tiene claro. Y esa sustancia de más no te ayudará a pensar fuera de la caja sino a mear fuera de tiesto. Cambia la sustancia por una o dos horas de sana procrastinación: descubre nuevos grupos de música, cortos alternativos, arte conceptual, etc… Y luego vuelve al trabajo, pero con todas tus capacidades intactas (incluyendo el valioso don de detectar malas ideas antes de que salgan).

Gracias por leernos. Volveremos muy pronto, con más consejos, artículos e historias. ¡Un abrazo y que tengas un creativo y exitoso septiembre!

Texto: Judith Bosch. IMGENIUZ.

 

5 claves para mejorar tu marca y tu negocio

By | I´m Branding, I´m Business | No Comments

El principal propósito de crear una marca fuerte para tu negocio es lograr que tus usuarios te identifiquen, te reconozcan, te recuerden y te elijan.
Todas las empresas desean ser las preferidas del público y esto no se consigue de manera aleatoria, por casualidad; hay que conectar con las personas, ser parte de su vida y de sus valores.

Diferencíate

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Es algo básico y que escuchamos miles de veces. Lamentablemente no siempre se explica; la realidad es que no necesitas algo completamente innovador para triunfar, muchas veces las innovaciones que no están bien pensadas solo causan fuertes pérdidas para las empresas. Lo que necesitas es diferenciarte con algo, ser especial en algo, por ejemplo: todas las pelotas son iguales, pero una pelota que brilla en la oscuridad para jugar en la noche es un valor interesante. Hay que pensar en las personas. A veces puedes lograr esta diferenciación dirigiéndote a un nicho más específico. Por ejemplo, no es lo mismo Coaching, a secas, que Coaching para Comerciales o Coaching para Emprendedores. Pregúntate: ¿Quién eres? ¿Cuáles son tus diferenciales? ¿Tus diferenciales cubren necesidades o deseos de las personas? Luego pregúntate si esas personas te reconocerían y te comprarían. Si la respuesta es sí, sigue avanzando. Ve a por ello.

Piensa Soluciones Simples.

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Las grandes marcas SOLUCIONAN. Las grandes ideas SOLUCIONAN y, de nuevo, todas las respuestas están en los usuarios: ayúdalos en pequeñas cosas. Contribuye a que sus vidas sean más confortables. Haz que la experiencia en tu local o en tu aplicación sea enriquecedora para ellos. Si los ayudas, los tienes ganados.
Lo complejo, por lo general, no es atractivo para nuestro cerebro. Las cosas simples, usualmente, son las que mejor funcionan. Las ideas simples despiertan interés y atracción. Cuanto más simples sean y mayores soluciones aporten, más atractivas resultan.

El valor de la información y el tiempo

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¿Piensas en dinero? Bueno, pensar en dinero está bien, pero las dos cosas más valiosas del mundo son el tiempo y la información.
Hay que estudiar los procedimientos, hacerlos simples para nuestros usuarios y nuestros empleados. Ahorraremos tiempo y seremos más productivos. A nadie le gusta esperar y, aunque hay cosas que necesitan un tiempo de ejecución mínimo, es conveniente optimizar hasta el último segundo. Automatiza procedimientos. Entre otras cosas, invierte en tu web o en aplicaciones: ellas pueden trabajar por ti y llegar a un público mucho más amplio, las veinticuatro horas del día, todos los días de la semana.
En cuanto a la información, hay muchas cosas que también puedes optimizar, empezando por las presentaciones de cada uno de tus servicios o productos. Estudiar los hábitos de los consumidores, las percepciones que tienen de tu marca, las tendencias de tu sector, bases de datos de clientes… Entre más información registres, más fácil será detectar oportunidades y generar acciones encaminadas al cumplimiento de objetivos.

Enamora los sentidos

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Haz una propuesta de Branding integral. Analiza los procesos, los servicios de tu marca y la manera de conectar con tus clientes a través de todos los sentidos. Un universo visual potente te ayuda a generar conexiones rápidas. Además, si enriqueces el universo visual y la experiencia del cliente con aromas y con sonidos, tienes muchas posibilidades de ser recordado para siempre. Los sentidos hablan en el lenguaje de las emociones. Por eso, los estímulos sensoriales son tan interesantes y cruciales para destacar sobre nuestros competidores. Genérales buenas sensaciones a tus usuarios. Consigue que se sientan identificados con tu marca, cómodos. Integra tu marca en los mejores momentos de su vida y, sobre todo, conecta con su personalidad, sus sueños, sus deseos y sus valores.

Las Historias, la joya de la corona: Narrativa Estratégica

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Las palabras pueden parecer menos eficaces que los estímulos sensoriales. Ya hemos visto que los estímulos sensoriales generan emociones y recuerdos casi instantáneamente, pero ¿qué pasa cuando las palabras nos cuentan una historia? Bueno, resulta que a nuestro cerebro le encantan las historias, las ama con demencia. Le encanta leerlas, le encanta escucharlas, recordarlas y volverlas a contar. Jamás olvidamos una buena historia. Nos genera emociones y conecta profundamente con nuestra psiquis.
Cuando leemos una historia, la imaginamos a nuestra manera, visualizamos a los personajes y las situaciones en función de nuestros recuerdos, gustos y preferencias. Este proceso genera una conexión única entre nosotros y la información leída. Piensa en el último relato o la última novela que leíste, ¿a que sientes que conoces desde siempre a los protagonistas? Reíste, caminaste, descubriste con ellos, ¿verdad?
Esto no es precisamente nuevo, durante siglos la humanidad ha utilizado historias para transmitir conocimiento, valores y creencias. Mitologías y leyendas de todo tipo acompañan al ser humano desde sus inicios. Ahora, gracias a la Narrativa Estratégica, las marcas pueden beneficiarse de estos procesos y esta conexión única, llegando a los usuarios través de las historias.

 

“Hoy las marcas no son listas de atributos o Unique Selling Propositions; hoy las grandes marcas son HISTORIAS”
Ramón Ollé y David Riu

Deseamos que estas claves te hayan ayudado. Para profundizar más y conocer aspectos concretos con los que potenciar tu marca, contacta con nosotros. Te brindamos una primera asesoría, completamente gratuita, con todos los pasos necesarios para llevar tu marca a un nuevo nivel.

hola, ¿Cómo te llamas? (requerido)

¿Cuál es tu email? (requerido)

¿Qué te trajo a nosotros? El destino no se equivoca 🙂

No pongas límites; cuéntanos todo, a nosotros nos encanta escuchar

Articulo. Daniel Zapata. IMGENIUZ

A mi manera

By | I´m Experiences | 3 Comments

Si eres emprendedor, te gustará esta historia.

Si te interesan los accesorios para coches, te gustará esta historia.

Si escuchas a Frank Sinatra, te gustará esta historia.

Y si te llevas muy bien con tu tío, también te gustará esta historia.

¡Que la disfrutes!

A MI MANERA

«Regrets, I’ve had a few/But then again, too few to mention/I did what I had to do/And saw it through without exemption». El viejo tocadiscos giraba. Juan Bergel saboreaba cada palabra y cada nota musical, como si no hubiera escuchado aquella canción más de un millón de veces y estuviera descubriéndola en aquel preciso momento, mientras observaba la manera en la que su sobrino abría el coche de control remoto.

«I planned each charted course/Each careful step along the byway». Le había regalado aquel juguete hacía unos días, para Navidad. Sabía perfectamente que el juguete tardaría bien poco en dejar de estar entero. Sabía que su sobrino lo desmontaría tan pronto descubriera que, a diferencia de los otros coches, este se movía por acción de un dispositivo con mandos y un cable de bicicleta. «And more, much more than this/I did it my way». Sabía que su sobrino no pararía hasta averiguar qué llevaba dentro aquel coche. Y aunque lo sabía, igual que conocía a la perfección cada palabra y cada nota de aquella canción, no había perdido la capacidad de maravillarse por ello.

—Ahora tendrás que volver a montarlo —comentó por lo bajo, con un impostado y estudiado tono solemne. Su sobrino, que no había cumplido aún los ocho años, le devolvió una mirada miedosa, de ojos abiertos y brillantes.

—¿Y si no consigo volverlo a montar? —preguntó el pequeño.

—Lo conseguirás. De alguna manera lo harás.

Aquella tarde se perdió en el tiempo, junto a muchas tardes más, y pasaron los años y Marcel, el niño inquieto que necesitaba investigar el por qué de cada mecanismo, aprendió a montar y desmontar artefactos rápidamente, aprendió a equivocarse sin miedo, a probar nuevas maneras de extraer y colocar piezas y aprendió que la voz profunda que lo acompañaba cada vez que se sentaba a jugar en el salón de su tío, era la del cantante Frank Sinatra, un señor algo controvertido, que dio muchos giros en su vida para acabar haciendo las cosas «a su manera».

—Quiero llevarte a un sitio. Coge la rebeca.

Marcel tenía ya doce años y aquella era una tarde de octubre, anaranjada, ocre y marrón, se encendía con la caída del sol, detrás de las ventanillas del coche. Los últimos rayos prendían los troncos, las hojas secas, el asfalto y las fachadas de los edificios. Sonaba la canción «Come fly with me».

—¿A dónde vamos? —preguntó.

—Quiero enseñarte un sitio muy especial. Mi sitio especial.

Llegaron a un lugar apartado y aparcaron delante de un taller. Juan Bergel abrió una puerta de metal y dejó que su sobrino pasara primero. «Espera a un lado, que enciendo las luces», dijo. El techo fue iluminándose a pedazos, uno detrás del otro, hasta que toda la nave quedó inundada de luz blanca y las piezas de metal, las herramientas y las cajas, brillaron como monedas dentro de un cofre de tesoros.

—¡Uala! —exclamó Marcel —. ¿Todo esto es tuyo?

—¡Pues claro! Y, desde hoy… también es tuyo.

—¡Uala! —repitió el chico, con las mejillas encendidas de emoción y los ojos como platos.

—Es mi sitio especial. El mejor lugar del mundo. Podrás venir cada vez que quieras y montar y desmontar todo lo que te apetezca.

Luego caminó hasta un tocadiscos que había en una esquina, junto a una pila de discos de Frank Sinatra y lo hizo sonar.

—¡Vamos! Te enseñaré toda la fábrica.

En la fábrica de lámparas, Marcel aprendió que lo viejo puede repararse y volver a nacer. Aprendió que cada pieza, cada detalle, es una parte muy valiosa de un conjunto que funciona gracias a que todo está meticulosamente diseñado y colocado. Aprendió que los objetos, primero, son trazos sobre el papel y aquel descubrimiento le hizo interesarse por el dibujo. Perfeccionó hasta tal punto su capacidad de observación y su habilidad con el lápiz que un día, con solo catorce años, se propuso reproducir cada producto en cartulina y creó para su tío su primer catálogo de lámparas. Su tío, orgulloso, enseñaba el catálogo a todos los clientes.

Aquellas experiencias y el apoyo constante de su tío animaron a Marcel a estudiar delineación y, posteriormente, ingeniería mecánica. A los diecinueve años empezó a trabajar en Seat como delineante y, una vez finalizados sus estudios de ingeniería, fue nombrado jefe del grupo de desarrollo de la marca Volkswagen.

—Hace mucho que no me paso por la fábrica.

Tenía veintinueve años, su tío cincuenta y seis, y aquella era una tarde de abril, verde, azul y dorada, se extendía desde el balcón hasta el horizonte. El sol rebotaba sobre el Mediterráneo y contra las montañas, fragmentando el mar, y los árboles lejanos, en lentejuelas de colores. Sonaba la canción «That’s life».

—Bueno. Así es la vida, ¿no? No siempre podemos hacer todo lo que nos gusta —contestó Juan.

—Estoy aprendiendo mucho en Seat, ¿sabes? Creo que haré grandes cosas allí.

—Sí. Aprender todo lo que puedas para montar tu propia fábrica. Tu lugar especial.

Marcel rió.

—¡Las cosas ya no son como antes, tío! Ahora la gente aspira a trabajar en multinacionales. Empresas grandes que les den la oportunidad de hacer cosas grandes.

Estaban recostados en dos hamacas contiguas, bajo la sombrilla del balcón.

Juan se quedó callado, pensativo. Miró al suelo y luego al horizonte.

—Crear tu propio sitio, tu propia manera de hacer las cosas, es algo grande, hijo. Tal vez lo más grande que puedas tener jamás —dijo por fin.

—Está todo inventado, tío. Las lámparas son las que son, los coches son los que son… para inventar ahora, para innovar, necesitas mucho dinero y eso solamente puedes conseguirlo con el apoyo de una multinacional –replicó Marcel. Movía las manos con energía, giraba la cabeza hacia su tío y luego continuaba hablándole al mar, de frente, como si tratara de explicarles el asunto a los dos.

—Tú dices que está todo inventado. Lo dices tú.

Marcel volvió a reír.

—Bueno, ¿y qué propones? ¿Qué inventarías tú?

Juan se giró para poder mirarlo fijamente.

—Yo ya tengo mi lugar especial. No soy yo quien tiene que inventar nada. Esa no es la pregunta.

—Estoy bien desarrollando en Seat —afirmó Marcel sin apartar la mirada, ahora detenida en las pupilas vivaces de su tío.

Juan volvió al horizonte y se reacomodó en la butaca.

—Entonces todo está bien —concluyó.

Ciertamente, en Seat, Marcel aprendió conocimientos, habilidades y maneras de trabajar que lo llevaron a descubrir nuevas facetas de su persona. Asimiló, como parte de sí mismo, el rigor del modelo alemán y aún se volvió más cuidadoso en los detalles y los procesos. Aprendió a dirigir un equipo y a crecer junto a más personas, aceptando lo mejor y lo peor de cada uno. Aprendió que las planificaciones excelentes incluyen un gran número de variables y, muchísimas de ellas, no son aspectos técnicos sino puramente humanos: la tecnología es el equilibrio perfecto entre los ideales humanos y el pragmatismo de las máquinas.

Años después de aquella conversación en el balcón de su tío, cambió de compañía e ingresó en la multinacional americana Johnson Controls, con el cargo de Product Manager.

—Tendré la oportunidad de enfocarme en interiores y accesorios. Eso me gusta. Elementos pequeños que marcan la diferencia, como tus lámparas —le dijo a su tío.

Estaban en el coche de Marcel, de camino al centro de Barcelona. Marcel llevaba ya años coleccionando la discografía de Frank Sinatra. Sonaba “Summer wind”.

—¿Y por qué no creas tus propios accesorios? —preguntó Juan, que seguía empecinado en que su sobrino abriera su propia fábrica, igual que él, y creara allí su mundo, su manera de hacer las cosas.

—Ya hemos hablado de eso unas cuantas veces. Además, me irá bien en Johnson Controls. Tengo muchas ganas de aprender más sobre la manera de trabajar de los americanos.

«Más vale hoy una decisión noventa por ciento buena, que mañana una cien por cien buena, porque mañana puede no llegar nunca». «Lo excelente es, a menudo, enemigo de lo bueno; si buscas siempre la excelencia no harás nunca nada». «Do it». Esas eran tres de las consignas más importantes del modelo americano. En Johnson Controls, Marcel conectó muy bien con el niño curioso que llevaba dentro, que no tenía miedo a equivocarse y aprendía a base de ensayos y errores. Conservaba el perfeccionismo que había ganado con el tiempo y volvía a disfrutar de su osadía. Y su tío estaba contento y casi seguro de que la experiencia en aquella compañía llevaría a Marcel hasta su primer proyecto propio.

Seis años después Marcel pidió el cese en Johnson Controls

—Esta semana es mi última semana en Johnson Controls —le dijo a su tío.

Estaban merendando en el salón, aquel salón clásico que parecía no inmutarse al paso del tiempo y, siempre en la compañía de Frank Sinatra, en un momento que podría haber ocurrido el día anterior, guardar la mirada despierta de los niños. Sonaba «Bang bang».

—¿Decisión propia? –preguntó su tío con una sonrisa escondida detrás de la taza de café.

—Sí. He decidido irme.

—Bueno, ¿y ahora qué?

Dejó la taza en el centro de la mesilla, se giró hacia Marcel y se le quedó mirando fijamente, con las manos apoyadas en las piernas.

—Vuelvo a Seat. Me han ofrecido el cargo de manager de desarrollo de interiores.

Juan levantó las manos y se golpeó las piernas en un gesto súbito de desagradable sorpresa, masculló un «Vés a pastar fang» y se giró hacia la mesilla para buscar su taza de café.

—Estupenda decisión. Volver hacia atrás —masculló entre dientes.

—No es volver hacia atrás. Es un cargo que quería desde hace tiempo y ya sabes el cariño que le guardo a esa empresa. Además, ya tengo cuarenta y un años, y dos hijos, necesito seguridad, no inventos.

—Lo único seguro es la muerte, Marcel. Tu negocio, si es por solidez, puede ser tanto o más sólido que una multinacional. ¡Mira mi fábrica de lámparas! ¡Ahí sigue!

Marcel esbozó una sonrisa y negó con la cabeza.

—No piensas darte por vencido, ¿verdad? –preguntó de manera jocosa, mirando de reojo a su tío.

Juan respondió un «no» seco y rotundo y le dio un sorbo largo a la taza de café.

El tiempo, imparable, siguió su curso. Marcel trabajó en Seat una década más. En el año dos mil ocho empezó una crisis económica y, paulatinamente, pequeñas y grandes empresas fueron generando cambios para adaptarse. Seat hizo varios ajustes y modificaciones en puestos y condiciones de trabajo. Después del ajuste de dos mil diez, Marcel, que contaba en aquella época con cincuenta años, se vio en la tesitura de cambiar también y darse una nueva oportunidad a sí mismo, fuera de la compañía.

No lo sabía aún con total certeza, pero aquella época que concluía en dos mil diez le había provisto de todo lo que necesitaba para crear algo genuino. Todos aquellos años desarrollando interiores le dieron una visión completa de los accesorios y componentes que no estaban a la altura de las nuevas tecnologías. El más importante para él y el que mayor interés le suscitó fue el parasol. Los parasoles seguían siendo portables, trípticos de cartón, engorrosos de poner y quitar, o bien sistemas laterales con ventosa, que dificultaban el movimiento de las ventanillas.

El sol era un problema evidente para el interior de los vehículos. Desgastaba los materiales y los colores. El aumento excesivo de temperatura generaba daños visibles a largo plazo, mayor consumo de gasolina e incomodidad para los ocupantes. Las soluciones, los parasoles que existían en el mercado, podían ser mucho más eficaces.

—¿Y ahora qué? —le preguntó su tío.

Estaban en una cafetería del centro de Barcelona y era una tarde fría y lluviosa.

Removían sus tazas de chocolate caliente y, de tanto en tanto, guardaban silencio y perdían la vista por el bullicio de paraguas, maletines y vehículos que enseñaban los ventanales.

—Seguiré haciendo lo que sé hacer. Eso es lo único que tengo muy claro.

—En los periodos de cambios a veces es mejor no tener nada claro. Qué quieres que te diga… Si no hubieras tenido tan claro aquello de las multinacionales, ahora…

—Ahora, tal vez, tendría una empresa que también se vería obligada a cambiar. —interrumpió Marcel con tono seco.

—¡Tonterías! Las empresas pequeñas se adaptan a los cambios mucho mejor que las multinacionales.

—¿De dónde sacas tú esas conclusiones?

—Mi fábrica…

—Tu fábrica es tu fábrica. Y, mira, estoy orgulloso de que siempre te haya ido tan bien. Estoy orgulloso de ti y de tu fábrica. Eso no quiere decir que todas las empresas pequeñas sean como tu fábrica.

Juan estudió el rostro de su sobrino. Se acariciaba el mentón, con los ojos aguados y muy abiertos, como si acabara de descubrir, en ese momento, a aquella persona a la que vio crecer.

—¿Por eso nunca te atreviste a crear tu propio proyecto? ¿Por miedo a que no funcionara?

Marcel negó con la cabeza.

—En parte. Sin experiencia, desde luego, no iba a funcionar.

—¡Yo te enseñé todo lo que sabía! Traté de enseñarte cómo era una empresa, como funcionaba, cómo…

—¡De lámparas!

Juan volvió a quedarse callado.

—Es lo que trato de explicarte —continuó Marcel —. Nunca has querido verlo: necesitaba encontrar mi propio camino. No repetir el tuyo. Los caminos se encuentran caminando, ¿no es cierto?

—Eso querría preguntarte yo a ti. ¿De qué te han servido todos estos años trabajando para otros? ¿Te han servido para encontrar tu propia felicidad? ¿Has encontrado tu propio camino? Yo creo que no, sinceramente. Creo que estás tan perdido como cuando empezaste.

—He inventado muchas cosas en las empresas en las que he trabajado. Tener ayuda no implica hacer menos. A veces, de hecho, es todo lo contrario. Y sí, he sido muy feliz en muchos momentos. Además… —continuó, con un tono algo vacilante —llevo varios meses pensando en un invento nuevo.

Juan apartó la taza de chocolate, junto las manos y miró fijamente a su sobrino.

—¿Estás hablando en serio?

—Sí. Claro. ¡Por qué iba a engañarte!

—¿Y en qué estás pensando? —preguntó, adelantando ligeramente el busto.

—Cortinas para el choche. ¡Sí, lo sé! Te parecerá muy simple pero no lo es en absoluto. El sol y la temperatura dañan muchísimo el interior de los vehículos. Lo he visto. Lo sé. Y los sistemas que tenemos hasta ahora no acaban de resultar. Hay parasoles plegables, de esos que terminan en el maletero del coche o perdidos. Hay sistemas con ventosas, que dificultan el movimiento de las ventanas y otros que son aún peores porque te quitan visibilidad. ¡Prehistoria!

—Vaya… Recuerdo haberte oído decir en más de una ocasión aquello de que “ya está todo inventado”.

—Pues, mira por dónde, hay que caminar y probar todo lo que está inventado para detectar lo que falta. Y eso lo he conseguido «trabajando para otros», como dices tú.

—Está bien. ¿Le darás una oportunidad a esa idea?

—Claro que sí, por eso te la cuento.

Juan acabó su taza de chocolate y pidió un coñac.

—¡Esto hay que celebrarlo!

—¡Aún falta mucho por hacer, tío! Déjame aunque sea acabar los bocetos antes de celebrar nada.

—Bocetos… En una tarde pensando y rayando papeles lo tendrás todo claro.

Marcel se echó hacia atrás y soltó una carcajada.

Juan se frotó las manos enérgicamente.

—Está bien, pediré un coñac también para ti. ¡Esto hay que celebrarlo!

En la primavera de dos mil diez, Marcel acabó el diseño de sus primeros prototipos de cortinas semiautomáticas para el coche: dispositivos permanentes, integrados en el vehículo, que se extienden en un momento, con un solo movimiento, y se fijan con un pequeño enganche situado en la parte inferior de la ventana. Los patentó y, en dos mil trece, a sus cincuenta y tres años y coincidiendo con el nacimiento de su tercer hijo, fundó CORTINASDESOL S.L., la empresa encargada de fabricarlos y comercializarlos en Catalunya y España.

Todos los conocimientos que obtuvo del modelo alemán y del modelo americano, todos los años diseñando y liderando equipos de desarrollo, toda la experiencia que acumuló en multinacionales del sector de la automoción, concluyeron en una empresa completamente especializada en accesorios, que aporta soluciones eficaces y diferentes.

CORTINASDESOL S.L., es lo que es, gracias a la experiencia.

Juan Bergel tuvo la satisfacción de conocer este proyecto y ver a su sobrino feliz, completo, dentro de su propia fábrica, haciendo las cosas a su manera. Murió en 2015, a los ochenta y tres años, rodeado de familia y amigos. Tal y como siempre había querido, fue despedido al son de la canción “My Way”.

Texto: Judith Bosch. IMGENIUZ.

Contenidos con Alma

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El recuerdo que deja un libro es más importante que el libro mismo. Gustavo Adolfo Bécquer.

Leyendo descubrimos nuestro mundo, nuestra historia y a nosotros mismos. Daniel J. Boorstin.

Si hiciéramos un refranero con las recomendaciones o sentencias que se mueven en el mundo de la comunicación y la publicidad, sin duda esta frase encabezaría el recopilatorio: “Tanto texto no, que la gente no lee”. Inmediatamente te imaginas a un centenar de ovejas pasando al lado de los textos, olisqueando la tinta y masticando los folios. Y te acuerdas de otros dichos. “La gente no lee las contraportadas, pesa los libros”; “La gente lee mal y escribe peor”; “Mejor un vídeo; la gente no lee”. Las personas que hablan así parecen estar sumidas en una extraña realidad en la que “existen ellas” y al otro lado, junto a las ovejas, “existe la gente”, que ni lee, ni se ducha, ni usa cubiertos. Y tanto es así, que si les preguntas: “Pero tú lees, ¿no?”, te responderán: “Yo sí, pero la gente no”.

Tal vez si los eruditos y eruditas, “que leen pero la gente no”, recuperaran un poco de lucidez, ganas de ponerse en el lugar de la otra persona y meditaran sobre lo que realmente quieren decir con sus sentencias lapidarias, cambiarían sus frases por: “Tanto texto frío no, que es una persona, no un procesador de datos” o “Tantos argumentos vacíos no, que no es tonto/a”, o “¿Quieres que te lea o quieres que sepa que sabes escribir?”.

Normalmente el problema no está en “tanto texto” y normalmente no se soluciona recortando palabras sino aumentando dedicación y calidad. Un texto que manifiesta interés por la persona a la que se dirige, evoca sensaciones y estimula el imaginario, se lee. Además, no expira, sin más, sino que deja un mensaje concreto: un pensamiento diferente y recordable, una norma justificada, un modo distinto de hacer las cosas, una motivación, un estímulo de compra…

Todas mencionamos alguna vez los “tochos infumables” que tuvimos que memorizar para poder acabar los estudios superiores. Y aquí sí, podemos retomar la imagen de las ovejas -más de una lo habrá hecho ya-. Éramos ovejas engullendo folios llenos de tinta vacía, datos vacíos sin alma -y sin recorrido a no ser que se completaran con la práctica-. ¿Nos habríamos  sentido igual si alguien se hubiera molestado en adaptar y humanizar el contenido? Da igual lo que respondamos porque, al final, no podemos decidir la manera en la que nos trasmiten un contenido. Sí podemos decidir no leerlo. Y lo más importante –y esta es la buena noticia-: sí podemos decidir la manera en la que lo trasmitimos nosotras.

El 57% de la población de España mayor de 14 años lee en su tiempo libre y solo el 24% afirma hacerlo exclusivamente por motivos de trabajo o estudios.

Nuestro equipo, nuestros clientes y nuestros colaboradores y colaboradoras sí leen. Nos leerán, nos recordarán, si utilizamos contenidos con alma.

Texto: Judith Bosch. IMGENIUZ.

Perspectivas diferentes trabajando unidas en LA COMUNICACIÓN DEL VALOR

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La Responsabilidad Social Corporativa es una realidad empresarial que involucra a todos los públicos y merece una comunicación estudiada y eficaz. “Los valores, bien comunicados, se recuerdan y forman parte de nuestras vidas”.

El Instituto Internacional de Ciencias Políticas, contando con La Obra Social “La Caixa” como entidad colaboradora principal y la Fundación Universitaria San Pablo CEU, como entidad educativa colaboradora, ha puesto en marcha un proyecto de largo recorrido que empieza con unas Primeras Jornadas de Responsabilidad Social Corporativa basadas en casos reales de éxito de la buena gestión de esta área. El nombre de las jornadas y del proyecto es LA COMUNICACIÓN DEL VALOR y cuenta con IMGENIUZ para el desarrollo de su marca: imagen y contenidos impactantes, completamente orientados a expresar la actualidad de la RSC como motor de éxito empresarial y generadora de beneficios para todos los grupos de interés.

IMGENIUZ analiza las claves de estas jornadas así como las fortalezas y debilidades de un sector, quizás,  aún limitado por lo teórico y académico. El planteamiento que surge de este análisis puede resumirse en una sola frase: romper con todo conceptualizando el poder creativo que genera la interacción real de las empresas con sus grupos de interés.

CONCEPTO: las empresas que revierten beneficios de su actividad en rédito social crean realidades distintas, complejas y valiosas, a través de piezas que, por separado, son simples y concretas. Este es el diferencial de la buena gestión de la RSC, generar proyectos e iniciativas que empiezan en el acto sencillo de escuchar y concluyen en un entramado sólido de valores que perduran en el tiempo.

IMGENIUZ encuentra en la filosofía Tangram un concepto visual, presente en el imaginario de todos los públicos, que conecta perfectamente con las claves del proyecto.

Tangram: juego de origen chino formado por siete piezas poligonales, generalmente de madera, con las que deben formarse figuras sin superponerlas.

La comunicación eficaz, las acciones eficaces, trabajan unidas, sin que ninguna pieza se superponga a la otra sino que la complemente y, juntas, formen una nueva realidad con valor para toda la sociedad.

En el centro de nuestro juego particular de Tangram se sitúa lo más importante, aquello que le da sentido a la RSC y a la comunicación en sí: EL DIÁLOGO.

Los contenidos, tanto de web como de redes, toman este concepto y lo llevan a una comunicación institucional cercana, accesible y singular. El claim: “Reconstruyamos la teoría, hablemos de experiencia”, motiva a los públicos y le da un doble sentido a ese juego ancestral que nos enseña a crear nuevas formas a partir de lo sencillo y previamente analizado. Sí, lo académico y teórico es importante, es la base, las piezas con las que vamos a construir una realidad mayor: LA EXPERIENCIA.

El equipo de Avant Desarrollo Informático y Creativo, responsable del desarrollo web, traslada todos los elementos de marca a una web moderna, intuitiva y accesible desde todos los dispositivos. Esta es la plataforma que presenta y comunica los contenidos esenciales del proyecto. Las cuentas de redes sociales, Facebook y Twitter, gestionadas por IMGENIUZ, trasladan a los públicos información de interés sobre el proyecto, manteniendo el tono de marca y las claves de comunicación que se han trabajado durante todo el proceso creativo.

Los profesionales de TGP Madrid cuidan cada detalle del proceso de impresión y la marca, viva, tiene la oportunidad de sorprender al público asistente a través de todas sus aplicaciones, impresas en materiales de fabricación responsable o reciclados, con acabados impecables.

LaComunicaciondelValor

El Instituto Internacional de Ciencias políticas ha creado un proyecto veraz y singular. No es “simple imagen”; cada elemento de estas Primeras Jornadas de Responsabilidad Social Corporativa LA COMUNICACIÓN DEL VALOR forma parte de la comunicación eficaz de la RSC. Impresiones en materiales libres de agentes nocivos o materiales reciclados, aperitivos de fabricación responsable para los Coffee Break y proveedores “pequeños” pero con gran valor, PYMES o autónomos, cuya contratación contribuye a la recuperación de la economía, hacen de las Primeras Jornadas de Responsabilidad Social Corporativa LA COMUNICACIÓN DEL VALOR, un encuentro único y auténtico que perdurará en el tiempo.

Eduardo González Ballesteros inmortaliza los momentos más importantes del evento y el equipo de IMGENIUZ se toma un breve descanso para seguir al pie del cañón. El proyecto continúa y aún hay mucho que hacer y comunicar. Los 10 casos de éxito de estas Primeras Jornadas de Responsabilidad Social Corporativa LA COMUNICACIÓN DEL VALOR han de trascender y para ello crearemos un libro en clave de Narrativa Estratégica que conecta estas valiosas experiencias con toda la comunidad hispanohablante. 10 historias únicas que marcan un antes y un después y nos motivan a seguir creyendo en el valor que creamos y movemos, juntos, empresas y sociedad.

Dos enamorados en un campo de cebada

By | I´m Experiences | No Comments

“Recordarás cuando el viento del oeste sople,

sobre los campos de cebada,

olvidarás el sol en su celoso cielo,

mientras caminamos en campos de oro”.

Así comienza la canción “Fields of gold” de Sting, inspirada en un amor de verano que transcurre en ese lugar idílico en el que los enamorados iban a perderse, esconderse y olvidarse del tiempo.

Los tiempos de ahora son distintos pero aún podemos imaginar esas historias y sentirlas como nuestras, porque, en realidad, por lejos que estén, siguen formando parte de nosotros.

Hoy te traemos un relato de amor de los de antes, génesis de una marca que también hace las cosas como se hacían antes.

Que lo disfrutes.

Dos enamorados en un campo de cebada

“Él se llamaba Jaume Comte, su familia tenía una fábrica de lejía y todos sus planes de futuro debidamente dispuestos: heredaría la fábrica, buscaría a una muchacha de buena familia, se casaría con ella y tendrían hijos que les ayudarían a llevar el negocio familiar. Pero, ¿sabes qué? La vida no es tan sencilla, no puedes disponer el destino de una persona a tu antojo. La vida es corta, y cada cual debe tener el privilegio de vivirla a su manera. Eso lo vamos entendiendo ahora. Antes todo era muy diferente. Primero estaban las obligaciones, que eran distintas según la clase social a la que uno perteneciera, después estaba el qué dirán y por último lugar, escondido y casi despreciado, lo que dijera el corazón.

Una tarde de verano, Jaume salió a caminar, a las afueras del pueblo y se detuvo frente a un inmenso campo de cebada. Una muchacha morena, con el cabello recogido en una cola de caballo, bordaba un pañuelo, con la espalda apoyada en las pacas. Se quitó el sombrero, se sentó a observarla y supo que, si el mundo se hubiera acabado aquella misma tarde, no habría otro lugar en La Tierra en el que quisiera estar, ni otra imagen que quisiera contemplar más que aquella.

Al día siguiente, Jaume Comte, intentando no levantar demasiadas suspicacias, preguntó en el pueblo y descubrió que la muchacha era costurera y se llamaba Nuria, “Nuria, la de la Cola”. Fue a verla al pequeño taller de oficios en el que trabajaba. El corazón le latía muy fuerte y apenas era capaz de articular palabra alguna. Ella le preguntó qué quería y él, colorado como un tomate maduro, con la cabeza gacha, le pidió un pañuelo con sus iniciales.

Cada tarde Jaume se escapaba hasta el campo de cebada para verla coser. Ignoraba que ella, acostumbrada a la soledad y a percibir solo los rumores del viento sobre las espigas, había advertido su presencia desde la primera vez. Levantó apenas la vista, la primera tarde, lo vio sentado, jugando nervioso con su sombrero, y supo que si el mundo hubiera acabado en ese preciso momento, no habría otro lugar en el que quisiera estar ni otra imagen que quisiera contemplar más que aquella.

Ella también sabía buscar sin despertar suspicacias. Así que el día que acabó de bordar el pañuelo, se acercó a la fábrica de lejía para dárselo personalmente. Es un regalo, le dijo, no me tienes que pagar nada. Jaume lo desdobló despacio, con las manos temblorosas. Encontró sus iniciales, perfectamente bordadas en color oro y, justo al lado, también bordada en oro, una espiga de cebada.

Seis meses después, y con toda la familia Comte en su contra, Nuria y Jaume se casaron en secreto. Empezaron tiempos difíciles. Los Comte no estaban dispuestos a perdonar aquel desagravio a la familia. No; no tenían ninguna intención de escuchar al corazón de Jaume. El corazón estaba en último lugar, primero eran las obligaciones y luego el qué dirán. Y aquella muchacha de familia humilde no encajaba en ninguno de sus planes de futuro.

¿Sabes qué? Algunas personas son capaces de echarlo todo a perder por rabia y por egoísmo. Ni entienden ni quieren entender, prefieren destruir. La familia Comte hizo todo lo que estuvo en su mano para arruinar el porvenir de aquel matrimonio. Y consiguieron hacer quebrar la fábrica de lejía. Por aquel entonces Nuria y Jaume esperaban un bebé: una niña fuerte y osada a la que llamarían Rosita. Nuria volvió a coser y Jaume, completamente repudiado por los suyos, intentó buscarse la vida de todas las maneras posibles.

Rosita nació en Tarragona. Justo al día siguiente de su bautizo, el escritor Domènech Güansé Salesas, pariente lejano de Jaume, fue a visitar a la pareja. Les aconsejó que “hicieran las Américas”, que había muchas oportunidades al otro lado del Atlántico. Y ellos, jóvenes y sin ningún porvenir cierto en aquel pueblo, decidieron arriesgarse. Emigraron a Cuba y nada se supo de ellos durante años.

Quédate aquí un momento. Quiero traerte algo”.

La abuela se incorporó despacio y dejó al nieto sentado en la alfombra, expectante.

Regresó con una caja de madera. Volvió a sentarse en el tresillo, junto a su nieto, abrió la caja y la colocó en las manos del niño.

El pequeño sacó un pañuelo doblado, con las iniciales J. C bordadas en oro, al lado de una espiga de cebada, también bordada en oro. Desdobló el pañuelo y dentro encontró una fotografía antigua y un viejo papel con lo que parecían los ingredientes y preparación de algún tipo de alimento.

-Esta historia que te acabo de contar es la historia de mi madre Rosita. Tu bisabuela.

El niño miró a su abuela con los ojos grandes como platos.

-Esta es una fotografía suya que quiero que guardes. Y esta es una receta que trajo de Cuba.

-¿Regresó? –preguntó el niño con voz entrecortada.

-¡Claro que regresó! Fuerte y osada, como ya advirtieron sus padres mucho antes de que naciera. Vino en busca de sus orígenes y, como ves, aquí se quedó.

El niño guardó la fotografía y la receta. Y se hizo mayor. Y abrió una fábrica. Allí comenzó a elaborar una cerveza especial, como se hacía antes, siguiendo paso a paso las indicaciones que su bisabuela había dejado en aquel trozo de papel. La llamó Rosita y, esta historia que acabamos de contarte, es su historia.

Cerveza Artesanal Rosita

Esta es la canción de Sting a la que hicimos mención. ¿La conocías verdad?

Fields of Gold

Texto: Judith Bosch. IMGENIUZ.