Test para PYMES: ¿Tu esencia y tu comunicación están alineadas?

En IMGENIUZ repetimos la palabra esencia cada día y no la desgastamos. ¿Sabes por qué? Porque por más que hablemos de esencia, en la directiva de muchas PYMES y grandes empresas se sigue pensando que eso no va con ellas, que su esencia es que las cuentas de resultados sigan saliendo positivas, el resto para Marketing, «que ya se encargan allí de ponerlo todo bonito».

Estamos seguras de que a esa obsesión vacía por ponerles ceros a las cuentas de resultados se llega con el tiempo. Estamos seguras de que muchas de estas empresas empezaron con una esencia clara, un propósito que iba mucho más allá de los números y una manera de hacer las cosas muy diferenciada y con mucho valor. ¿Qué ocurrió entonces? Probablemente ocurrió que lo que ocurre cuando algo no se comunica estrategicamente; se olvida o se pierde.

¿Has oído hablar de la pérdida de conocimiento de una civilización a otra?

Este fenómeno se menciona con mucha frecuencia en Historia. Se daba sobre todo en la antigüedad, en ausencia de documentos escritos: si el conocimiento se transmite solo de manera oral, por ejemplo, acaba perdiéndose. Aquí mismo, en España, se ha dado este fenómeno. ¿Sabías que los pueblos íberos, primeros pobladores de España, tenían alcantarillados y saneamiento? ¿Y qué pasó con ese conocimiento? ¡Magia! Nadie le prestó atención a blindar su comunicación, como era lógico en la época, así que se perdió y muchos siglos más tarde tuvieron que traerlo los pueblos árabes.

Bueno, ahora volvamos a esas PYMES o grandes empresas en las que decimos esencia y nos responde el eco. Bien, esa esencia era oral. Y esa esencia, además, se fue desplazando en pro de la productividad, la facilidad con la que se confunde cercanía y profesionalidad, el miedo a tener una personalidad propia dentro de determinados mercados, etc… hasta desaparecer. Así de simple. ¿Murieron o se jubilaron quienes plantaron la esencia al fundar la empresa? Tal vez ni siquiera pasó eso, solo cambiaron: ganaron canas, estrés, años y se olvidaron de quienes fueron porque jamás se preocuparon realmente en comunicar estrategicamente quienes eran.

¿Quieres que te ocurra algo así con el paso del tiempo?

Ahora que puedes: cuida tu esencia y comunícala estratégicamente para asegurarte de seguir tu propio camino, ese que te convierte en una opción única y absolutamente genuina. Y mañana, cuando gente como nosotras vaya a tu empresa a preguntar por tu esencia, no nos contesté el eco, ni nadie hablándonos de cuentas de resultados, sino trabajadores y trabajadoras motivadas que sienten el negocio como suyo y clientes que hablan de ti a todos y en todas partes. ¡Ese es el árbol en el que quiere convertirse tu esencia! ¡Hazlo crecer!

Bueno, pues empezamos. Vamos a plantearte este sencillo test para ayudarte a detectar puntos fuertes y áreas de mejora en la comunicación de tu esencia. ¡Al finalizar tienes los resultados y lo que podemos hacer nosotras para potenciar tu camino!

¡Vamos allá! ¡Con sinceridad y sin miedo! ¿Tu esencia y tu comunicación están alineadas?

¿Tienes por escrito en el plan de negocio o en el plan de marketing tu misión, tu visión y tus valores?

a) ¡Claro que sí! ¡Por quién nos tomas! De hecho, todo el plan de negocio está regido por estrategias que pivotan en torno a esos conceptos clave. Nuestra misión nos convierte en una empresa de gran valor para nuestros públicos de interés. Nuestra visión nos estimula internamente para crecer y seguir mejorando. Nuestros valores hacen que cada nueva persona que trabaja con nosotros sea parte de una gran familia. Sabemos a quienes queremos a nuestro lado y conseguimos atraer y retener talento proyectando esos valores.

b) ¡Sí, por supuesto! Hay varias páginas en ambos documentos dedicadas a nuestra misión, nuestra visión y nuestros valores. Y también los tenemos por escrito en el manual de bienvenida y en los manuales internos que les entregamos a quienes entran a trabajar con nosotros.

c) Están en algún lado, sí, ahora no sé dónde. De todas maneras… esos conceptos son un poco como la filosofía, ¿no? Hay poco matiz práctico allí y lo que importa, tanto en PYMES como en grandes empresas, es el día a día. Las palabras, al final, se las lleva el viento.

d) Sí, este año vino un becario y preguntó por eso y, cómo no había, lo hizo él. ¿Habéis visto que hayamos facturado más desde que el becario hizo eso? No, ¿verdad? Yo tampoco lo he visto.

¿Qué les entregas a tus empleados y empleadas en su periodo de formación?

a) Lo primero de todo, necesitamos que acaben de visualizar bien todo lo que nos une. Necesitamos hacerles sentir dentro que si caminan alineados con nuestros valores y diferenciales, les espera un gran futuro en nuestra empresa. Así que les entregamos un documento que explica nuestra historia, quiénes somos, qué aportamos y cómo podemos mejorar sus vidas con planes de conciliación, premios e incentivos, política de cuidado hacia las personas y sus entornos familiares, etc… También les ponemos un vídeo con testimonios de empleados y empleadas que llevan mucho tiempo trabajando con nosotros… ¡Y toda la formación interna que necesitan para empezar con buen pie, faltaría!

b) El manual de bienvenida, con historia, quiénes somos, misión, visión, valores y anotaciones dirigidas al correcto desarrollo de su desempeño. Y, claro, fotocopias de cada formación que necesiten hacer para que repasen en casa o donde quieran.

c) Ahora mismo no sé qué decirte. No es lo mismo que llegue personal de limpieza nuevo a que lleguen nuevos comerciales o recepcionistas… A ver, cada puesto de trabajo tiene unos requisitos y no podemos entregarle lo mismo a todo el mundo: la formación debe ser especializada, orientada a lo que vas a hacer, ¿no? Si no, ¡para qué formas a la gente!

d) La mitad del sueldo normal más o menos, ahora no sé, tengo que preguntarlo a Laboral. Y me parece demasiado, también te lo digo. Solo da pérdidas eso. En el periodo de formación los trabajadores no producen, tendría que ser el Estado el que les pagara ese tiempo sin producir; no la empresa.

¿Cuál es tu criterio a la hora de elegir a las personas que trabajan contigo?

a) Primero de todo: buscamos que encajen con nuestra filosofía y con nuestros valores. La gente no compra cosas ni servicios; compra cómo se hacen esas cosas y servicios. Y precisamente nuestra empresa nació para marcar la diferencia en el cómo. Para mantener eso es necesario que todos estemos alineados. Por supuesto, pedimos también compromiso a largo plazo y cómo no, está de más decirlo: excelencia en el desempeño. Tenemos muy claro a quienes queremos a nuestro lado: si queremos darle lo mejor al mundo debemos empezar por nosotros mismos.

b) Hemos formado a las personas que trabajan en recursos humanos para que escojan a personas con valores afines a los nuestros y que puedan adaptarse lo mejor posible para crecer juntos. A veces nos equivocamos, pero en general estamos muy contentos con los resultados de nuestros procesos de selección.

c) Te digo lo mismo que el punto anterior, no es lo mismo contratar a personal de limpieza, que controlar a un informático o contratar a un comercial. Los criterios son distintos, lo que se pide es distinto y lo que se entrega también. No me gusta repetirme, ¿vas a volver a preguntarme lo mismo otra vez?

d) Mira, te voy a decir una cosa: con que trabajen sus horas como tienen que trabajar y no estén faltando cada dos por tres, ya me conformo. Es que… de verdad que es muy triste lo que está pasando. Tanta gente que supuestamente necesita trabajar y luego los contratas y se tiran a la bartola. Es vergonzoso. Y luego, encima, si los echas, los tienes que indemnizar. De verdad que el Estado tendría que meter mano en el asunto porque las empresas perdemos mucho dinero por culpa de tanto vago y tanto aprovechado, que solo vienen a echar el tiempo para poder cobrar el paro. Deberían quitar el paro, yo lo he dicho muchas veces; si a la gente se lo das todo y la tienes entre algodones, no se esfuerza.

¿Te atreves a decir todo lo que haces y la forma en la que lo haces? ¿Suele sorprenderse la gente cuando conoce iniciativas a las que no le das ninguna visibilidad?

a) ¡Por supuesto! Lo que no se comunica, no existe. Todo lo que hacemos, lo hacemos por algo y ese algo forma parte crucial de lo que somos; desde nuestros fines de semana de teambuilding, hasta las veces que participamos en maratones solidarios o nuestra costumbre de celebrar cada cumpleaños, forma parte de esa esencia que nos hace únicos. Todo eso hay que comunicarlo bien, con atención, intención y en los canales adecuados; por eso tenemos web corporativa, blog, portal del empleado, redes sociales en FB, Twitter, Instagram, Linkeding…  Y ¡por supuesto! comunicación diaria por email y anotaciones de colores vivos en nuestros tablones de anuncios.

b) A ver… hay cosas que no contamos, pero porque tampoco tenemos claro si sería bueno contarlo. Por ejemplo… cada año hacemos una votación para donar en Navidad a una ONG. Claro, si decimos eso, puede haber conflicto con oenegés que no salen en esa votación e incluso son clientas nuestras. También celebramos casi todos los cumpleaños en la empresa, pero claro; como digamos eso y se sepa abiertamente que cada semana tenemos tarta en los despachos, nos pueden acusar incluso de estar descuidando la salud de los empleados. No sé, tal vez esté exagerando, pero preferimos tener precaución, comunicar lo que necesitan saber los clientes y el resto lo guardamos para nosotros porque es cosa nuestra. Y al final también es bonito que llegue alguien nuevo y nos diga: «¡Cuántas cosas bonitas hacéis, no me lo esperaba!».

c) No entiendo la pregunta y tengo prisa. Acaba rápido que me estás liando y no sé adónde quieres llegar ni qué me quieres vender.

d) ¡Ni de broma! Hoy en día es ilegal hasta estornudar. ¡Y claro que se sorprenden los nuevos! Si es que ya te digo que no me duran nada. Tanta necesidad no hay y la gente hoy en día parece que esté metida en una burbuja. El otro día salí del despacho para llamarle la atención a unos holgazanes y un chico nuevo se me quedó blanco que casi se mea encima. De verdad, que vergüenza de nuevas generaciones estamos criando.

Si te pidiéramos que sintetizaras tu esencia en cinco líneas, ¿podrías hacerlo?

a) ¡Ya mismo! Tenemos cientos de textos que explican y comunican nuestra esencia de muchas maneras distintas, complementarias y coherentes con cada canal de comunicación al que van destinadas.

b) En nuestro departamento de Marketing y Comunicación te responden a eso enseguida, seguro.

c) No me dedico a la literatura ni a la filosofía y el mundo de la empresa, deberías saberlo, no va de escribir esencias, va de hacer cosas, cada día. Va de demostrar la diferencia, no de escribirla.

d) Mi mujer suele comprarme Old Spice, pero vamos, ni sé lo que lleva ni tampoco entiendo muy bien para qué quieres saberlo.

 

Mayoría de respuestas a

Tu esencia y tu comunicación están más alineadas que las cuerdas de un violín de la filarmónica de Londres, madre mía ¡qué gustazo da leerte y escucharte! Las personas que te rodean suelen decirte que eres una fuente inagotable de inspiración y no se equivocan. Y esto es posible porque riegas cada día lo que te hace diferente, lo compartes, lo multiplicas y lo conviertes en poder de marca. Nos encantaría conocerte en persona y compartir más con un café.

Estamos seguras de que nos podemos aportar mucho mutuamente. ¿Has oído hablar de la Narrativa Estratégica? Es una fórmula muy inteligente y eficaz de potenciar y comunicar valores que además está completamente en tu línea de trabajo de marca. Podemos crear para ti manuales de venta propios de tu empresa, con las historias de superación y los consejos de tus mejores comerciales. También podemos crear para ti un libro solidario con una temática que elijamos con todo tu equipo y orientado a destacar vuestros valores, y lo que se recaude con las ventas lo donáis a la ONG que elijáis en conjunto.

Tenemos muchas ideas, tantas como seamos capaces de soñar. ¡Hagámoslas realidad, sigamos creciendo y dándole color al mundo!

Mayoría de respuestas b

Conoces la importancia de tener una esencia bien definida pero no eres plenamente consciente de lo que ello comporta. No puedes dejar tu esencia en manos de Recursos Humanos, Marketing y Comunicación. Cada persona en tu empresa, empezando por ti, debe saber comunicar esa esencia porque eso, precisamente, es lo que conecta con vuestros públicos de interés y os hace inolvidables. Y suelta lastre: todo lo que haces que haga felices a tus empleadas y a tus clientes tiene valor enorme y ha de ser comunicado.

No esperes a sorprender, sorprende desde el principio, ¡vas a ver cuánto talento y nuevas oportunidades de negocio consigues atraer!

¿Dudas sobre cómo empezar? No te preocupes, contáctanos y lo hacemos juntas.

Mayoría de respuestas c

Efectivamente, en los pueblos íberos la gente pensaba como tú: que la ciudad se hace y se mantiene con el día a día, no escribiendo memeces como el conocimiento del saneamiento; mientras escribes sobre ese conocimiento, dejas de construir canales de agua y al final no sale a cuenta. ¡Y con todo ocurre igual! Si Apple no se hubiera entretenido tanto en ese Think Diferent de las narices y en darle vueltas a la maldita manzanita ahora vendería mucho más… o no, bueno, igual no funciona así, ¿no crees? Igual poner sobre la mesa y trabajar el conocimiento, el por qué, el cómo haces las cosas y el alma que te llevó a emprender es tan necesario como alimentarte cada día.

¡Contáctanos y te explicamos más! Y confía, que tienes mucho, mucho que ganar.

Mayoría de respuestas d

Tu comunicación y tu esencia están perfectamente alineadas. Todo el mundo sabe que eres un explotador sin talento que ha llegado a empresario de chiripa o apoyado por una sociedad decimonónica que, ¡oh sorpresa! ¡ha cambiado! Por eso nadie quiere ya trabajar contigo y son muy pocas personas las que te aguantan. Comunicas esa esencia rancia con cada poro de tu piel y con cada acción en tu empresa; no dejas espacio para la duda. ¡Felicidades!

 

¿Estás de acuerdo con tu resultado? Si te ha gustado el test, compártelo en tus redes.

Si quieres seguir haciendo test, cuentas también con este otro: ¿tienes una marca potente?

¡Un abrazo y hasta la próxima!

Judith Bosch

Author Judith Bosch

More posts by Judith Bosch

Deja un comentario