Viajar en el tiempo

By diciembre 23, 2015I´m Experiences

 

Como meta, la arquitectura debe proponernos la creación de relaciones nuevas entre el hombre, el espacio y la técnica. Hans Scharoun.

La arquitectura debe prever silencios para que pueda escucharse la voz de quien la vive. Carlos Mijares Bracho.

La arquitectura, como toda disciplina creativa, transforma realidades.  Lo curioso en este caso es que estas realidades están destinadas a ser vividas: viajas, a través de las formas y los espacios, desde el deseo abstracto hasta el nuevo ser en el que te conviertes cuando el deseo se concreta. 08023 Architects.

Cuenta la leyenda –las leyendas– que en todas las casas habita un espíritu, a veces asociado a personas que ya no están, a veces asociado a otros mundos. ¿Y si ese espíritu fuera en realidad la propia alma de la casa? ¿Y si cada casa tuviera una esencia, una personalidad, una voz propia que desea despertar y acompañarnos?

Esta historia habla de espíritu, esencia y un apasionante viaje: el viaje desde el lugar soñado a la belleza y el espacio reales.

¡Que la disfrutes!

Viajar en el tiempo

08023 Architects

Joan construyó su hogar pensando en una residencia cómoda, sin demasiadas pretensiones ni demasiadas complicaciones de diseño. “Una casa grande, con jardín, piscina y dos plantas”, había oído decir a sus padres, tantas veces durante su infancia, que sus deseos fueron acotándose hasta acabar en ese espacio mental austero y práctico en el que “soñar” e “inventar” están de más. ¡Para qué complicarnos la vida si encajar en lo que ya existe resulta mucho más fácil! Lo que no sabía Joan es que cada vez que construimos, aunque sea con la intención de adaptarnos a las realidades que ya existen, nuestros deseos ocultos también lo hacen; quedan escondidos bajo las apariencias convencionales, esperando a que alguien, algún día, los descubra.

Digamos que los deseos dormidos, la esencia de la casa de Joan –su espíritu–, permanecieron ocultos, atrapados entre paredes que tapaban la luz y puertas estrechas. Pongámosle nombre a este espíritu; llamémoslo Aura, diosa griega de la brisa y el aire fresco, y dotémoslo de la posibilidad de ver más allá del tiempo.

Aura sabía, con la misma certeza con la que sabemos nosotros aquello que tenemos frente a los ojos, que faltaban varios años para que las casas se liberaran de convencionalismos y probaran disposiciones diáfanas, más acordes a lo que ella era. Esperó, sin hacer el más mínimo ruido, sin tener demasiado claro que el futuro, para ella, encerrada en un espacio ya construido,  fuera a darle la oportunidad de liberarse y “ser”.

Pasaron los años, Joan se marchó de aquella casa y se desvinculó de Aura por completo, llegó otro propietario y otro y otro. Todos entraron y se fueron, con la misma ligereza con la que viene y se marcha el viento, sin lograr observar ni entender más allá de los muros, sin detenerse a inventar otras sonrisas entre las líneas de las ventanas, otras miradas sobre las tejas inclinadas ni otros sueños que sujetaran las columnas.

Un día, como cualquier otro, la casa, con Aura en su interior, volvió a ponerse a la venta.

Se encargó de ella la inmobiliaria exclusiva HJAPÓN. Su equipo no creía en “espíritus” pero sí contaba con la sensibilidad que necesitaba Aura para ser vista, de alguna manera, intuida detrás de las cosas quietas, como el corazón que late dentro de los seres.

—Tiene algo especial  —coincidía todo el equipo de HJAPÓN —. Tenemos que encontrar al comprador que sepa ver ese algo especial y transformar la casa en lo que puede llegar a ser.

Se pusieron en contacto con la firma en la que más confían para este tipo de requerimientos: 08023 Architects. Los dos equipos profesionales coinciden en su manera de entender la creación y la rehabilitación de viviendas y, sobre todo, en un pensamiento sólido: las personas y los hogares conforman dos partes complementarias de una misma realidad que “es”, única y fabulosa, cuando ambas partes consiguen encontrarse.

HJAPÓN y 08023 Architects esperaron al comprador que se enamorara de la esencia de aquella casa y supiera redescubrirla, reinventarla. Aura, oculta aún, sin hacer el más mínimo ruido, supo en seguida que algo, todo, estaba a punto de cambiar para siempre.

Pasaron los meses y, una tarde de enero, Javier, médico de profesión y gran amante del diseño, conoció a Aura.

—¡Me encanta! —exclamó y, acto seguido, aunque a bote pronto sonara a paradoja, dijo convencido: voy a transformarla por completo.

Cristina y David, los fundadores y principales integrantes de 08023 Arquitects, se reunieron con Javier en la casa. Juntos estudiaron con detenimiento la fachada, el jardín y los interiores. Los dos arquitectos percibieron rápidamente el carácter perfeccionista de Javier, su predilección hacia las formas limpias, elegantes y su estilo sofisticado y actual. Anotaron sus aficiones más descriptivas, entre ellas: el disfrute de unas buenas vistas, la natación y la celebración de momentos familiares al aire libre. Aura, aún oculta, también los observaba, con la misma atención y entusiasmo que proyectaban ellos sobre los muros, ahora efímeros, que la encerraban.

Los arquitectos pasaron una semana revisando fotografías, planos y pincelando, sobre lo viejo, para dar lugar a lo nuevo, el carácter y estilo de Javier; aquel que, sin saberlo ninguno de los tres, liberaría a Aura y le daría oportunidad de “ser” y expresarse.

Volvieron a reunirse en la casa, con una propuesta gráfica que enamoró a Javier por completo. Y ante la mirada expectante e ilusionada de Aura, se pusieron -nunca mejor dicho-, manos a la obra.

Quitaron las cubiertas inclinadas, eliminaron la chimenea tradicional y la cambiaron por una de bioetanol que se activaba desde el teléfono móvil; la terraza quedó completamente al descubierto, más amplia, conectada a todas las habitaciones y con barandillas de vidrio que permitían el disfrute del jardín y las vistas al mar. Con ayuda de un interiorista y un jardinero especializados, rehicieron por completo los exteriores e interiores, unos orientados al máximo aprovechamiento del espacio y los recursos de diseño, los otros luminosos y con muebles exclusivos, provenientes de la misma casa que provee a Joaquín Torres. Crearon un porche con leds en el que descansar y celebrar reuniones al aire libre, un gimnasio interior con piscina de invierno y una capa aislante que proporcionara el mayor aprovechamiento energético.

Poco a poco, Aura fue desnudándose, como la escultura que se libera de la roca. Libre, con identidad plena y voz, iluminó cada rincón de la casa: ahora en la estructura perfecta, la forma que visualizó tantos años atrás, cuando supo que le tocaría esperar y que el tiempo no jugaba a favor de las estructuras ya acabadas, que tal vez nadie la descubriría, que quizás la no-expresión era su destino.

El proyecto de restauración concluyó en verano y fue bautizado como Casa Herrero. El cielo azul despertaba en las paredes una sensación de disfrute y libertad difícil de definir; eso pensaban los tres al acabar, que algo parecido a la magia estaba interactuando con la tecnología y el diseño, que aquella casa había cobrado vida, desde el significado más amplio y profundo del término.

El día que la familia de Javier llegó con cajas y maletas a la Casa Herrero, Aura estaba esperándolos y cada esquina, cada pedazo de jardín, cada trozo de ventana, brillaba de una manera muy singular. Los abrazó, especialmente a Javier y, aunque ninguno pudo percibirla conscientemente, todos sintieron esa felicidad inexplicable que ocurre cuando los sueños se hacen realidad.

08023 Archutects

08023 Architects

08023 Architecs

Conoce más curiosidades y datos técnicos del proyecto Casa Herrero de 08023 Architects a través de este link: http://www.08023.es/es/proyectos/3/109/Casa_Herrero/

Texto: Judith Bosch IMGENIUZ.

Fotografías: Simón García y David Jiménez.

Gestión Inmobiliaria: HJAPÓN

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